PRT-ARGENTINA
Partido Revolucionario de los Trabajadores
Por la Revolución Obrera, Latinoamericana y Socialista "El deber de todo revolucionario es hacer la revolución" (Ernesto Guevara)

Tamaño de texto + / -28 de Octubre - 2017

PRT OPINA

INTERNACIONAL

La agonía del dólar y la desesperación imperialista

Desde hace tiempo venimos sosteniendo que en el escenario geopolítico mundial somos testigos de dos sucesos de relevancia que están en desarrollo: por un lado, la crisis de superproducción del sistema capitalista y, por el otro, una disputa interburguesa en la cual se enfrentan dos facciones de la burguesía: el capital financiero y el capital productivo-industrial.(Leer mas)

Imprime esta página - Tamaño de texto + / - Editorial - Junio - Agosto - 2018

EDITORIAL EL COMBATIENTE Nº 81

GRANDES ACONTECIMIENTOS EN LA HISTORIA EL MOVIMIENTO OBRERO

Una vez más nos quieren arrastrar a la vieja y sucia  trampa del “policía bueno y el policía malo”, en este caso, expresado en la falsa oposición entre “reformismo populista y neo liberalismo”. Así como la primera fábula se desarrolla en una comisaría y el único resultado posible es la cárcel, la segunda se desarrolla dentro del sistema capitalista y el obligado resultado es la ruina de los trabajadores. Una se sucede a la otra en medio de reproches mutuos sobre “fiestas” de las que nunca participamos y banquetes en los que sólo somos los cocineros y los mozos. Siempre pagamos por bonanzas y grandezas que son usufructuadas por unos pocos y de las que nosotros fuimos sus artífices debido a la súper explotación de nuestra fuerza de trabajo.

Nuestros males tienen muchos colores, matices. Grandiosas son las banderas de los “salvadores de la patria” y “los amigos del pueblo”. Más tarde, todos nos llevan al mismo abismo y a la trágica decisión de optar entre dos males, como las ventanillas de un banco atendido por trabajadores y dirigido por los capitalistas financieros de siempre, donde nos brindan dos únicas opciones: ser atendidos por un empleado que nos muerde la mano o por otro que nos pega con un palo. Ésas y no otras son las opciones “democráticas” que nos tiene reservadas la burguesía.

Como condición sine qua non de la lucha de clases, ninguna clase se suicida por lo que, como clase hegemónica dentro de una sociedad capitalista, la burguesía siempre busca y buscará la forma de reciclarse y mantenerse en el poder. Para eso se vale de cualquier recurso del que disponga con el fin de resolver sus conflictos y contradicciones y así mantener su interés principal: sus ganancias. Ante la profunda crisis de superproducción, que no encuentra cómo resolver, se ve forzada a que sus políticas sean gerenciadas por nefastos personeros “políticos” como Trump, Rajoy, Macron, Macri, personajes farandulescos con nulos conocimientos políticos que, con tono payasesco, llegan para hacerse cargo del “trabajo sucio” que la burguesía considera necesario realizar para sostener su tasa de ganancia.

El capitalismo, adquiera las formas que adquiera o lo administre quien lo administre, es nuestro único enemigo y no nos tenemos que dejar engañar por sus cambios cosméticos ni sus cantos de sirenas. La única victoria posible y absoluta para los trabajadores es la destrucción de este monstruo que mata a millones de seres humanos en todo el planeta por medio del hambre, las enfermedades y sus guerras comerciales sanguinarias.

Queríamos aclarar esto desde el principio porque para los políticos burgueses ya comenzó la carrera electoral y sus batallas y escaramuzas no nos tienen que distraer de nuestros verdaderos intereses.

La guerra de las dos facciones, progresismo y populismo vs. liberalismo y conservadurismo es el sustrato del que emergen todos los “escándalos”: ruta del dinero “K”, ruta del dinero “M”, paraísos fiscales, detenciones mediáticas a la madrugada en las que las cámaras de televisión llegan antes que los policías, denuncias por aportantes truchos, padrones engrosados por gente fallecida, todas bombas de humo que nos van tirando para mantenernos entretenidos mientras acuerdan y coinciden en una misma política de ajuste.

Un capítulo aparte merecen los aportantes truchos a las campañas electorales de Cambiemos, alianza espejo que llegaba para salvar “los más honestos principios republicanos” y que no hizo más que reproducir el tradicional lavadero con el que se financia la política burguesa y que con tanto acierto desnudó Payró en sus “Divertidas aventuras de un nieto de Juan Moreira”.

Ni la inteligencia ni la cultura son algo que el capital financiero necesite en sus esbirros cipayos para concretar sus fines. Solamente precisa la obediencia a cambio de una patente de corsarios. El caso de los dirigentes y funcionarios de Cambiemos es bastante ilustrativo en este sentido y el episodio del militar, chofer y poeta que supuestamente llenó de nombres y denuncias varios cuadernos Gloria de espiral y que luego quemó (no sin antes hacerlos fotocopiar por un empleado del diario Clarín), nos confirma lo que decimos, con el agravante de que se burlan en nuestras caras.

Estos hechos hasta serían risueños, así como la periódica “resurrección” de Nisman, si no fuera que aparecen cuando tratan de encubrir los peores momentos del gobierno, el desbarranco como bola de nieve de una economía que de eso sólo tiene el nombre o las salvajes leyes que preparan para nuestro pueblo.

Entiéndase bien: no defendemos a ningún funcionario del anterior gobierno burgués, pero su conducta sólo podría ser juzgada por una auténtica justicia de los trabajadores, no por una horda de jueces al servicio de los intereses políticos del poder ejecutivo nacional y a sus paroxísticas necesidades mediáticas. Conocemos muy bien cómo se financió siempre la política burguesa, cuál fue el manejo de las licitaciones del estado, cómo accionan los lobistas del parlamento (fijando tarifas para las leyes) y cuáles son los negocios del estado con los contratistas de la obra pública. Todos los trabajadores los conocemos y más temprano que tarde nos tendrán que rendir cuentas.

El descalabro del gobierno es apreciable a simple vista: terminal. Desgraciadamente los únicos que sufriremos sus consecuencias somos los trabajadores, los más pobres y vastos sectores de las Pymes, pequeños productores del agro y comerciantes también con escasa posibilidad de maniobra financiera.

El lazo de ahorque preparado minuciosamente por la burguesía financiera internacional se concretó, inevitablemente, con el crédito del FMI. No nos engañemos: no es una crisis financiera la que nos llevó al Fondo, es el Fondo el que nos llevó a una crisis financiera irresoluble y su “ayuda” no es más que el cumplimiento de un mandato internacional que trabaja con el dinero como mercancía fuera de toda expectativa productiva y estrictamente ceñida a la política especulativa. Y lo que es peor: un dinero que tiene una entidad ficticia, que NO EXISTE. El capital encontró en la deuda su realización metafísica, casi un imposible alquímico. Mientras, el combustible de esta retorta que crece peligrosamente somos cientos de millones de trabajadores…

A la vez, este mundo de ilusiones capitalistas necesita un guardián: la violencia de clase hecha ejército, como siempre, pero mejor. Esta vez, en la versión “Cambiemos”, viene disfrazada de policía que nos defiende del narcotráfico y el terrorismo internacional, curiosamente dos subproductos del capitalismo financiero internacional.
Desde el primer día de la asunción de Macri a la presidencia, los medios que lo entronizaron comenzaron a bombardear con el tema militar. Es decir, la búsqueda de un indulto amplio y una “misión” para las FFAA. La misión ya la encontraron de la mano del modelo de la lucha contra los narcos mexicanos: el “terrorismo” del RAM y el de los tenderos de la triple frontera sumados a un creciente ejército de lumpenes motochorros. Ya comenzó a desplegarse el ejército en Salta y próximamente también lo hará en las provincias de Jujuy, Formosa, Corrientes y Misiones. Esta súper agrupación Norte está comandada por Juan Manuel Pulleiro, un militar que ya amenazaba en el 2017: “Mírenla bien porque es la misma bandera por la que un grupo de soldados salteños defendieron con honor la escuela en Manchalá en defensa de la Constitución Nacional”. No decía que lo que defendía era una orden de López Rega a quien, parece, le reconocía virtudes republicanas. Quizás lo más revelador de esta pequeña anécdota sea que Pulleiro no actuó en esa época y se puede decir que se trata de un militar formado en la democracia burguesa que, como podemos ver, no sólo “no nos educó, no nos dio de comer ni tampoco nos curó”, sino que siguió engendrando fascistas en sus institutos militares.

Es evidente que el despliegue apresurado de las tropas no es para combatir a estos fantasmas de zarzuela, el objetivo es mucho más importante y sanguinario: cada vez que la burguesía despliega sus tropas de combate en un país es para destruir toda forma de resistencia y protesta. Se trata de la primera etapa de un movimiento que empieza por la violación de la Constitución y las leyes que la reglamentan y termina en un baño de sangre para nuestro pueblo. Nuestra enorme responsabilidad, nuestro mandato histórico, es frenarlos codo a codo con todo el campo popular.

Es inevitable que el régimen desbarranque hacia una feroz represión si insiste con acorralar al pueblo con tarifas impagables, baja de salarios, inflación, devaluación, despidos y paralización de todo el sistema productivo (la caída de la actividad industrial, según los últimos datos del INDEC es del 8,1%). E insistirá, no nos caben dudas, porque ése el mandato de sus amos del capitalismo financiero internacional: ponernos completamente de rodillas, inermes, destrozados y dispuestos a cualquier entrega de nuestras riquezas y territorio a cambio de un miserable mendrugo de pan. Lo hicieron en todo el mundo, demolieron continentes y esclavizaron a todos sus habitantes, ¿Por qué no habrían de hacerlo con nosotros?

Macri es uno de los tantos payasos ocupando el puesto de presidente, carente del conocimiento y capacidad de hacer política, sostenido por gracia de los sectores concentrados de poder como las entidades bancarias y por las cabezas de una supuesta oposición que, cómplice y sin escrúpulos, durante estos dos años votó y aprobó leyes devastadoras para el pueblo como la nueva ley previsional. No es una coincidencia, ES UNA POLÍTICA. Son parte del ciclo que describimos más arriba. Continúan sosteniendo de pie a Cambiemos para que siga llevando adelante las medidas de rapiña a las que somos sometidos, dejándole el trabajo sucio y haciéndole caer el costo político sobre su gobierno para luego reciclarse y que vuelva la versión del policía bueno, aquél que otorgará algunas migajas y un par de reformitas que nos sigan entreteniendo. Comparten los mismos intereses de clase, pero son diferentes en las formas políticas, pues los anteriores, los llamados populistas, no han sido ajenos a estas mismas medidas de miseria y hambruna, sólo han tenido más cintura política que este bruto para evitar caer en la pérdida de legitimidad y gobernabilidad ante el pueblo. Han profundizado una crisis insostenible y caído en estanflación (estancamiento económico con inflación). Los dichosos brotes verdes, “la luz al final del túnel” nunca llegarán, pues a todos estos buitres les es mucho más conveniente seguir participando de la timba financiera comprando y vendiendo dólares, una moneda a la que nuestra economía esta necia y cegadamente atada, que invertir en producción. No dejaremos de denunciar que Mauricio Macri, junto con su equipo de rapaces, han realizado maniobras maquiavélicas a través de las sucesivas corridas bancarias que acontecieron en los últimos meses para favorecerse concentrando  capital en su propio beneficio y en el de un muy pequeño sector de la burguesía, obteniendo a corto plazo un aumento escandaloso en sus arcas, mientras hundían y hunden aún más y más al pueblo en la pobreza, la miseria y el hambre.

Desde el inicio de su gestión, por medio de las corridas bancarias hacia el dólar, lo han elevado de 14 pesos a más del 100%, lo que equivale una devaluación de un 56% de nuestra moneda, brutal transferencia de ingresos en un similar porcentaje expresado en el deterioro de nuestro poder adquisitivo, además, arrasado con la imposición del techo de un 15% a las paritarias para los aumentos salariales, medida acatada con la complicidad de la burocracia sindical. La inflación, por su parte, no sólo no se ha detenido, sino que se calcula que, para fin de año, será de un 30% anual, por lo que ese 15%, considerando la poderosa devaluación, los aumentos de las tarifas de servicios, transporte y combustibles, la suba de los precios de medicamentos y canasta familiar, ha pasado a ser irrisorio y la muestra más cabal y material de la pauperización de los trabajadores y los sectores sociales más postergados. Así nos quieren, aplastados, empobrecidos y esclavos. Ése y no otro es su plan y el de sus socios hoy investidos de “oposición” y con miras a ser el recambio.
Sin embargo y a pesar de todo, se equivocan. Nuestro pueblo tiene una capacidad de reacción y lucha largamente comprobada y no dudamos que volverá a aparecer en cuanto se organice y pase a la contraofensiva. Basta con evaluar y recordar cuántas movilizaciones multitudinarias nos han tenido como protagonistas. Ante la falta de una dirección política clara en defensa de nuestros intereses, cualquier convocatoria, surgida de cualquier sector, nos ha tenido y tiene en la calle dispuestos por miles. Nos falta aglutinar en torno a puntos mínimos que nos permitan una unidad amplia que se oponga a todo este plan perverso de sometimiento y explotación. Tenemos que recordar que éste es un gobierno política y económicamente debilitado que se lanza, con desesperación y apuro, como kamikaze, a plasmar su objetivo de rapiñar lo poco que nos queda como explotados. Cuenta segundo por segundo su gobernabilidad porque teme, precisamente, esa capacidad de reacción potencial en nuestras manos. Recordemos que ninguna clase se suicida, la nuestra tampoco.

Pequeñas reacciones de solidaridad y movilización, como las realizadas en contra de los despidos de los compañeros de Télam, nos ayudan y ejercitan para la defensa y nos obligan a confraternizar para diseñar más y mejores tácticas de lucha.

En el primer aniversario de la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado durante la represión al pueblo Mapuche en Cushamen una manifestación gigantesca demostró que el pueblo no perdona este crimen y convirtió a Santiago en bandera simbólica de todos los crímenes perpetrados por la burguesía en estos tiempos “democráticos”. También esa misma noche se estrenó un documental sobre el asesinato de Santiago que nos muestra la visión kirchnerista del crimen. Algunos dicen que en el hall del ND Ateneo se dieron cita dos oportunismos… Hasta aquí los hechos. Consideramos que es legítimo que una fuerza política se manifieste a través de cualquier expresión artística, aunque deploramos que no hayan exhibido su visión ética y estética en otros horribles casos como la desaparición de Julio López o la desaparición y ejecución del joven trabajador Solano. También deploramos la oscura acción del oportunismo funcional al régimen del pseudoanarquismo pequeño burgués. Lo único que les reconocemos es el habernos posibilitado ver, una vez más, al Teniente Coronel Berni en acción. Este célebre e inolvidable represor salió corriendo hacia los atacantes y logró atrapar a dos (es un hombre muy fuerte y valiente). Lo que nos sorprendió es que luego de intercambiar unas palabras con ellos los dejó en libertad. ¿Se nos estará ablandando Sergio o habrá reconocido a antiguos empleados…?

Cuando terminábamos de escribir este editorial nos llegó una noticia horrorosa sobre un nuevo crimen patronal –en este caso el estado de María Eugenia Vidal y Cambiemos como patrones-. Hablamos del cruel asesinato de la docente Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez.

No los mató la explosión de una garrafa, sino un plan calculado como un mecanismo de relojería por el régimen pergeñado por el PRO y el RADICALISMO para destruir el estado y dejar en la absoluta indefensión al pueblo argentino. Para nosotros, el estado no es un fetiche, es el estado de la burguesía, pero en sus pliegues y contradicciones los trabajadores supimos encontrar algunos instrumentos para atenuar nuestros males. El enemigo lo sabe y por eso su odio hacia todo lo que pueda representar un lugar de descanso en la larga y salvaje lucha entre burgueses y proletarios.

Estos compañeros murieron en combate. El combate más difícil que se libra todos los días en las condiciones más precarias y hostiles. Un combate en las fronteras tenebrosas que marcan el límite con la lumpenización y la muerte. Son combatientes que muestran su pecho desnudo a un enemigo cruel y traidor. Los homenajeamos como auténticos héroes del proletariado y los despedimos con el mismo dolor con el que despedimos a nuestros compañeros torturados y asesinados por la burguesía. Sobre María Eugenia Vidal, sobre la alianza Cambiemos y todos sus canallas colaboracionistas cae la responsabilidad de estos crímenes que el pueblo no dejará impunes.

Y como una bocanada de aire fresco le damos la bienvenida al nieto 128, hijo de una militante de nuestro partido. Ella se llamaba Rosario del Carmen Ramos y le decían "Charo". Nacida en Santiago del Estero, fue secuestrada dos veces en Tucumán, como parte de la política genocida de la dictadura militar como brazo ejecutor y de la burguesía como brazo político. Tras el primer secuestro, a principios de 1976, fue dejada en libertad después de varias semanas. Estando en libertad, el 9 de junio tuvo a su hijo Marcos. Cinco meses después, en noviembre, fue secuestrada por segunda vez junto con sus hijos Ismael y Marcos siendo apenas un bebé. Charo era una activa militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores y desde ese fatídico noviembre permanece desaparecida. Su hijo Ismael, luego de varios intentos de fuga dio, por fin, con un tío, pero aquel bebé de sólo cinco meses hubo de esperar nada menos que 42 años para reencontrarse con su familia. Hoy, Marcos es el nieto 128 recuperado y nunca es tarde. Rosario del Carmen Ramos ¡PRESENTE! Tu hijo, como TODOS los hijos de las compañeras desaparecidas, sin excepciones, es el hijo de todos nosotros, también sin excepciones.

Para finalizar, dejamos las palabras de Friedrich Engels, de su escrito de 1845 “El estado de la lucha de clases en Inglaterra” y que nos parecen muy pertinentes recordar en este momento:

“Cuando un individuo hace a otro individuo un perjuicio tal que le causa la muerte, decimos que es un homicidio. Si el autor obra premeditadamente, consideramos su acto como un crimen. Pero cuando la sociedad pone a centenares de proletarios en una situación tal que son necesariamente expuestos a una muerte prematura y anormal, a una muerte tan violenta como la muerte por la espada o por la bala, cuando quita a millares de seres humanos los medios de existencia indispensables, imponiéndoles otras condiciones de vida, de modo que les resulta imposible subsistir, cuando ella los obliga por el brazo poderoso de la ley a permanecer en esa situación hasta que sobrevenga la muerte, que es la consecuencia inevitable de ello, cuando ella sabe, cuando ella sabe demasiado bien que esos millares de seres humanos serán víctimas de esas condiciones de existencia, y sin embargo permite que subsistan, entonces lo que se comete es un crimen, muy parecido al cometido por un individuo, salvo que en este caso es más disimulado, más pérfido, un crimen contra el cual nadie puede defenderse, que no parece un crimen porque no se ve al asesino, porque el asesino es todo el mundo y nadie a la vez, porque la muerte de la víctima parece natural, y que es pecar menos por comisión que por omisión. Pero no por ello es menos un crimen.” (1).

No permitamos más crímenes. Ellos representan la muerte, nuestra muerte. Nosotros debemos defender la vida, nuestra vida.

A vencer o morir por la Argentina.

4 de Agosto de 2018

Nota:(1) F. Engels, “La situación de la clase obrera en Inglaterra”. 1845
https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/situacion/index.htm