El Combatiente Nº 72
Febrero - Marzo 2017 - Edición Nº 74
 

EDITORIAL

No se puede analizar qué nos pasa si antes no consideramos, especialmente, en qué contexto mundial estamos insertos: debemos tener en cuenta que la clase dominante, la burguesía, atraviesa una crisis terminal, que no por ello es breve ni deja de extenderse en el tiempo. Todo lo contrario, desesperada, apela a lo que sabe para sostenerse como clase, gozando de todos sus privilegios y tratando de evitar su inexorable caída, su anunciada muerte. Ajustes, recortes y techos salariales, tarifazos, prebendas a los poderosos, exenciones de impuestos y regalías, subsidios y una justicia acorde a SUS tiempos para dictaminar en contra de los trabajadores sus recetas genéricas que se aplican en todos los países del mundo, especialmente en los más pobres. Así, lo vimos en Grecia y en España, en Europa, en Brasil a la cabeza de Latinoamérica, donde hasta apelaron a una figura dudosamente legal, pero claramente ilegítima, para cerrar negocios y voltear a una presidente. Poco le importa a la burguesía cuál es el títere de turno, si es más o menos populista, si es más o menos sanguinario, lo importante para su clase es mantener la tasa de ganancia a cualquier costo, como si con todas sus medidas tuviera alguna posibilidad de perpetuarse y evitar su desbarranque. La burguesía es padre y madre de la desocupación, el achique de los mercados, los cierres de fábricas, el empobrecimiento general y el hambre del planeta. En ese contexto llegó Macri a ejecutar en el país el genérico de los organismos mundiales de crédito, a rapiñar lo poco que queda y a garantizar el pago de la deuda externa y las ganancias de multinacionales asociadas con la burguesía local. No hay tal “dependencia”: la burguesía local está ASOCIADA con las empresas internacionales y si algo tienen en común es que ninguno tiene patria. No existe el capitalismo “nacional” con el que sueñan algunos: los grandes empresarios de este país que comparten nacionalidad con nosotros invierten sus capitales donde encuentran mayores ganancias. Les importa un bledo su lugar de nacimiento y origen y, a la hora de invertir, para ellos lo único que cuenta es dónde ganarán más con menor inversión, menor esfuerzo y mayor explotación.

¿Por qué hablamos de contexto? Porque explica mejor que nada las razones por las cuales ni llegó ni llegará la mentirosa promesa de “lluvia de capitales”, porque no llueve en ninguna parte del planeta ni siquiera en el país hegemónico, Estados Unidos, donde desde hace años arrasa la desocupación y la pobreza. ¿Por qué habrían de invertir en Argentina los mismos que no dudaron en trasladar sus capitales a Indonesia, Malasia, China, India, etc.?

Ante este panorama y la profundización de la crisis la única manera que encuentra la burguesía para sobrevivir es la rapiña sobre nosotros, los trabajadores y pobres del país. No está dispuesta a suicidarse y no nos referimos al títere del presidente Macri y sus lacras de Cambiemos, meros gerenciadores de los que realmente poseen el poder del capital, nos referimos a una clase poderosa, minoritaria y parasitaria, los verdaderos dueños del PODER. Debilitados, son totalmente conscientes de su inevitable caída y en el intento de ganar tiempo toman medidas para evitar que se torne insostenible la avanzada de nuestra lucha, la de los explotados. No están preocupados solamente por sus intereses de manera directa, sino que somos nosotros los que ponemos sobre ellos una preocupación adicional: nuestra movilización creciente y nuestro descontento los tiene sin sueño porque para realizar su ganancia NECESITAN legitimidad y, particularmente, gobernabilidad. No se realiza la ganancia en un país en el cual los trabajadores condicionan sus movimientos, se defienden de su avanzada. Nos necesitan de rodillas, hastiados pero quietos, hartos pero callados. De allí la importancia que tiene nuestro grado de organización y el logro de nuestra unidad. Avanzarán hasta donde los dejemos. Sus intereses y los nuestros son antagónicos y excluyentes y, en épocas de crisis de la clase dominante, se hace más visible esa contradicción entre ellos y nosotros.

Mientras nosotros aún no logramos organizarnos para darles batalla como necesitamos, ellos también están atravesados por luchas internas, interburguesas, enfrentados por los diferentes intereses que los mueven. Así, hay algunos que priorizan la rapiña a mansalva y otros que pretenden conservar la gobernabilidad y son más cautos. Todo se da a la vez.

El ajuste y los tarifazos eran medidas que inexorablemente iban a tomar en contra de nosotros, fuera quien fuera el títere de turno. Todo quedó servido para el gobierno ajustador. Y fue nuestro propio atraso en la conciencia de clase, nuestra propia ignorancia de nuestros intereses lo que llevó a una parte del proletariado a poner su voto para legitimar al actual gobierno. De nuestro propio seno salió el respaldo, nos guste o no, nos duela o no. Así, más de uno votó por “el cambio”, ingenuo y creyendo que ese cambio podría favorecerlo, darle la oportunidad de progresar. Pero el capitalismo, si algo tiene en este momento, es agotamiento: carece de salidas para garantizar ese progreso.

El desgaste de la burguesía es tal, que incluye hasta el borrar con el codo sus propias leyes, su legitimidad: decretos personalísimos firmados por un solo sujeto por encima de las leyes vigentes le dan marco a esa pérdida de la confianza en sus instituciones. Los decretos de necesidad y urgencia saltan por encima de sus corruptos diputados y senadores, por arriba de las leyes vigentes, pisotean su propia constitución, bastardean acuerdos internacionales como los de Derechos Humanos firmados alguna vez por el país con organismos internacionales. Es altamente significativo el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos criticando la corrupción de Argentina y cuestionando la tortura, los maltratos policiales, la manipulación política en la elección de los jueces y la arbitrariedad en la detención de Milagro Sala. Cuando un informe es realizado por el Departamento de Estado del imperialismo hay que leer entre líneas hacia adónde apunta: si de algo estamos seguros es que no es, precisamente, un voto de confianza… Lo mismo hizo Carter con la dictadura militar… Da para pensar cuál será el próximo paso de Estados Unidos, tan amigo de gestar impeachements o volteo de figuritas en su patio trasero cuando peligran sus negocios por inestabilidad política

El rey no está desnudo solamente, está desesperado. Lo que muchos ven como gestos de poder, en realidad, no son nada menos que expresiones de debilidad. Es en este marco que el poder judicial ha asestado varios reveses contra las posturas del ejecutivo, legitimando la paritaria de los bancarios, suspendiendo el aumento a los peajes, declarando inconstitucional el decreto de necesidad y urgencia de las ART u obligando a la gobernadora Vidal no sólo a pagar los días de huelga a los maestros, sino a RESPETAR EL DERECHO A HUELGA de los trabajadores. Pero así como unos denostan al ejecutivo, otros jueces le abren la puerta a la flexibilización laboral con fallos que le permiten descontar los días de huelga a la misma gobernadora. Las contradicciones y “libres interpretaciones” de la justicia laboral dejan al descubierto la politización de los jueces, la manipulación que el ejecutivo ejerce sobre algunos de ellos, la interna en el seno de la superestructura burguesa. Algunos no quieren quedar atados a las idioteces que recalientan el clima social, conocedores de que cuando se estira por demás un hilo el riesgo más cercano es que se corte. A todos les sobrevuela por encima de sus cabezas diciembre de 2001, saben perfectamente que trabajadores y pobres comienzan a organizarse, a salir a la calle, a dejar de pensar que “hay que darles tiempo”. Un sinfín de “arrepentidos” salen a tomar esquinas y rutas por los cortes de la luz, en favor de las demandas docentes, repudiando los despidos en las fábricas, denunciando los cierres de establecimientos.

Tanto se han acortado los márgenes de movimiento del gobierno que ni siquiera ha podido implementar el retrógrado Protocolo Antipiquetes, pergeñado por la otrora “revolucionaria” Patricia Bullrich, ésa que ha pasado por varios partidos políticos al son de su conveniencia y sus apetencias personales. Que teniendo a mano la Ley Antiterrorista que dejara servida en bandeja el gobierno anterior no sea usada, junto con el mamotreto antipiquetes, revela el desgaste, el miedo a que la situación no sea ni siquiera controlable con represión. El gobierno de Macri se empuja a sí mismo a una debilidad creciente. Con todas sus medidas anticonstitucionales e impopulares socaba su propia legitimidad y deja abierta la puerta a que el pueblo busque y le imponga la suya…

Las empresas de medios de comunicación lentamente le sueltan la mano y destapan los casos de corrupción, el resurgir de los trabajadores y obreros en las calles, el descontento de la pequeña burguesía e, incluso, el de algunas cámaras empresariales… cabal demostración de la debilidad de Cambiemos, horadado por sus socios radicales que no escatiman las críticas públicas que, a la vez, los dejan mal parados como los pusilánimes y funcionales que son. ¡Lejos ha quedado el radicalismo como partido supuestamente popular! Todos, sin excepciones, desnudan sus verdaderos intereses de clase y, también, su ineptitud y mediocridad.

El incierto panorama político se asemeja a una hermosa olla a presión a la que si no le sacan la válvula terminará estallando hacia no se sabe dónde. Nuestro límite es el hambre, cuando no hay nada que perder porque se lo ha perdido todo. Ellos lo saben y, desesperados pero ciegos, siguen arremetiendo contra nosotros, a medida que se despegan de la realidad. Después de los despidos encubiertos a través de suspensiones por nueve meses de General Motors y los cierres de cuatro plantas de Sancor y la láctea Cotapa, la Textil de Neuquén, las dos plantas de Alpargatas, Herzo S.A, Georgalos y Cerámicas San Lorenzo en San Luis, la empresa Fueguina Sociedad Anónima (IFSA) de Tierra del Fuego, la fábrica de llantas Mefro Wheels en Rosario, Atanor de Baradero, el frigorífico Frideco en Santa Fe, por nombrar algunas y considerando los miles de despedidos del estado, sólo despegados de la realidad un presidente y sus ministros pueden sostener que está creciendo el empleo, como si con su discurso alcanzara para meternos en una realidad inexistente y a la medida de sus necesidades. Pretenden tapar el sol con su dedo patronal sin percibir que nosotros estamos saliendo de nuestras sombras empujados por nuestras dignidad y necesidad. Únicamente así puede comprenderse el discurso del presidente en la apertura de sesiones ordinarias del congreso, únicamente considerando que vive en una burbuja que le impide ver que el margen con que contaba en diciembre de 2015 está llegando a su fin y que el agotamiento es peligroso para sus intereses.

Y también se despega de la realidad la CGT que ha sufrido el escarnio de sus pares en la multitudinaria movilización del 7 de marzo. Este hecho, sucedido hace pocos días, debe ser considerado especialmente: es sabido que el espacio detrás de cualquier palco montado por la CGT es reservado para su aparato, es decir, para aquéllos que le garantizan comodidad y seguridad, sus personeros rentados, sus delegados comprados y vendidos al mejor postor. Que desde esas bambalinas de sus propios adherentes y chupa medias les gritaran a viva voz “¡Paro general, paro general!” los ha dejado al descubierto como una de las centrales obreras más corruptas de la historia, a la vez que se develaron las propias contradicciones internas que atraviesan. Sólo ellos pueden creer que no son despreciados por el grueso de los trabajadores y, si se lo creyeron, es porque hace años que viven en su respectiva burbuja de negocios y traiciones, única explicación posible para subestimar a tal punto a su propia base. Hartos, hastiados e indignados, el grito de todos los trabajadores que por miles exigían fecha del paro frente al escenario se unificó en uno solo con los que estaban detrás. Nunca en la historia del movimiento obrero ni aún en las épocas de los canallas como Vandor o Triaca padre sucedió que les tomaran el palco, que los dejaran acorralados en la escalera de la que no podían bajar para huir como las ratas que son, que tuvieran que refugiarse en otro sindicato (la Federación de Empleados de Comercio) próximo al escenario para evitar ser linchados por una turba enfurecida contra semejantes sátrapas. A pesar de que eligieron el lugar como para taponar la llegada de las masas al escenario general del acto central, no pudieron evitar que 300.000 trabajadores los insultaran enfurecidos. La toma del palco por comisiones internas de la línea 60, despedidos de AGR y otros trabajadores muestran hasta dónde estamos hartos los que vivimos de vender nuestra única posesión en este sistema infame: nuestra fuerza de trabajo.

El cierre de más de 5.000 empresas, los miles de nuevos desocupados, el 1.500.000 nuevos pobres creados por “Cambiemos” ha traído un cambio, efectivamente, pero no aquél soñado por los que votaron a Macri, sino el que pergeñaron para nosotros las multinacionales y los empresarios locales asociados con ellas. De la cacareada “pobreza cero” a los despidos diarios y los cierres minuto a minuto de empresas y fábricas hay una distancia enorme que se pretende tapar con mentiras y con cómplices salvavidas de plomo como es la corruptísima tríada de la central obrera más numerosa. Al cierre de estas líneas aún no hay fecha de paro nacional, aunque cacareen que será entre tal y cual día, pretenden estirarlo lo más que puedan, pese a que casi viven en hechos la famosa frase de su líder de que los trabajadores irán con sus cabezas. Tanto al gobierno, como a la CGT, deberían servirles de advertencia las tres movilizaciones de marzo, todas ellas multitudinarias.

La marcha docente del 6, la movilización del 7 y el paro de mujeres con movilización del 8 implican en sí mismas que el pueblo sigue su búsqueda, que ha entendido que tomar las calles es una de sus tantas herramientas de lucha, que los problemas que atraviesan al tejido social son variados, materiales y que cualquier convocatoria es una buena razón para salir del quietismo en el que pretenden acorralarnos con cada una de las medidas de gobierno. Y aquí el peligro que bien olfatea la dirigencia del partido burgués por excelencia: el peronismo. No es casual que un sujeto como Duhalde haya salido de su madriguera para aparecer frondosamente en todo y cualquier espacio público que se ponga a tiro. Duhalde, el “negociador” del aterrador diciembre de 2001, el que llegó como bombero para apagar el incendio que provocara otro radical, De la Rúa; el que sacó de la galera a un candidato que llegara para apaciguar, repartir algunas migajas y lavarle la cara a todos los impresentables de aquel momento reapareció insistentemente como un símbolo… No se sabe si para apretar al gobierno o para emerger nuevamente como figura de recambio ante una situación similar a la de 2001. El tiempo dirá cuál es el papel que le tiene reservado la clase dominante ante la proximidad de un estallido social de envergadura.

Lo cierto es que, dada la situación actual, si deciden reprimir la protesta social corren el riesgo de que las masas se tornen en ingobernables, algo que queda expuesto con la no implementación del mamotreto antipiquetes de Bullrich. Y si no reprimen, tampoco podrán parar el creciente descontento manifestado multitudinariamente en las calles. Están en una encrucijada de la que no sólo no pueden salir, sino que tampoco los encuentra con figuras de recambio creíbles para atenuar o taponar el conflicto. Y uno de los antecedentes que deberían recordar de la temida repetición de un diciembre de 2001 es que cuando el pueblo salió a la calle no lo paró ni siquiera el estado de sitio… La desesperación tiene múltiples expresiones: las amenazas de muerte a los hijos y el nieto de Baradell, la ola de “voluntarios” para reemplazar a los maestros encabezados por un represor del Batallón 601, Mariano Bronenberg, y sostenidos desde un call center con twiteros asalariados, los aprietes a los maestros y directivos escolares enviados por whatsapp y los escritos oficiales intentando amedrentarlos con listas negras confeccionadas por sus propios pares hablan por sí mismos de su debilidad, de su caída al abismo pisando su propia legalidad para derrumbarse en prácticas absolutamente reñidas con “la república y la democracia” pregonadas a viva voz por personajes ridículos y siniestros como Carrió. Apelar a un represor del Batallón 601 ni siquiera llega al status de provocación, apenas si es un manotazo de ahogado a alguno de sus socios fascistas confesos, impresentable para una sociedad que reniega de ellos al punto de perseguirlos por décadas con los juicios por la memoria. Lejos de la política, cerca de la estupidez, intentaron frenar el paro docente, las movilizaciones masivas y las expresiones de rechazo popular que ellos mismos siembran con creces cada día. El andamiaje de aprietes mafiosos duró apenas pocas horas, se transformó en el hazme reír de las redes sociales que a la velocidad de la luz sacaron a relucir los antecedentes de Mariano Bronenberg, las grabaciones que mandaban por whatsapp, los comunicados oficiales que hacían llegar a los distritos escolares exigiendo listas de huelguistas. Ni siquiera faltó un docente que denunciara que si metían a sus inexistentes “voluntarios” en las escuelas cometerían un liso y llano DELITO, lo cual animó a más de un directivo a negarse por escrito a abrir las escuelas para dejar entrar a los cualquiera con que estos ineptos pretendían carnerear el paro docente. Eso es debilidad: ni la inescrupulosidad a todo volumen le sirvió al gobierno cuyos servicios de inteligencia trabajaron a destajo y en vano las veinticuatro horas del día.

Tampoco es una expresión de fortaleza mandar al presidente a inaugurar el ciclo lectivo en una escuela siniestrada por un alud, terminada a los apurones unas horas antes para ser el escenario “elegido” para Macri en una provincia que estaba en pleno paro docente y ante otro de los impresentables gobernadores de Cambiemos, el radical Morales, cuyo mandato cada día es de más dudosa legalidad. Montaron un escenario tan hipócrita como todos los montajes que los caracterizan y ni siquiera pudieron disimular el rechazo que hasta los niños manifestaron, cuyas imágenes se viralizaron por lo absurdas e hilarantes. Han perdido no sólo credibilidad, sino seriedad. El miedo a las masas movilizadas los empuja a cometer furcios y crear fantasmales escenas de un país que no es, que no existe y que, para su desgracia, pocos creen. Y en el campeonato de los furcios también entraron los dirigentes de la tríada cegetista en cuyas cabezas ni rondaba la idea del paro: los nervios de los oradores, la metida de pata de Daer cuando sostuvo que largarían el paro “antes de fin de año” por lo cual fue abucheado a mansalva y las caras de desconcierto en la escalerilla por donde se suponía bajarían rápidamente fueron un festín para los trabajadores indignados y hartos de tanto corrupto suelto, especialmente aquellos que se erigen como sus representantes.

Sueña Dujovne, Ministro de Hacienda, con que aumenta el empleo, delira cuando pretende, nuevamente, engatusarnos con un nuevo “segundo semestre”. Se le cae la estantería al gobierno y la dirigencia del Partido Justicialista no sabe cómo atajarla, peleados entre ellos como están. Sin embargo, sabemos que más tarde o más temprano terminarán acordando a espaldas de las masas, sacando de la galera un nuevo personaje y aplicando la histórica consigna de que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista, mientras intentarán arrastrar a sus bases desconsoladas por la dispersión a una nueva aventura populista que calme los ánimos y reduzca su movilización y descontento hacia una nueva esperanza, que no dejará de ser una nueva mentira. Pero los tiempos se acortan: lo que antes duraba años, ahora apenas si dura días… Sueñan los dirigentes peronistas barajando nombres, sueña Massa si cree que lo siguen los mismos que antes… sueñan unos y otros, se hacen los rulos, se devanan los sesos: ¿Cómo parar a los trabajadores sin un baño de sangre que no se sabe cómo terminará?

Mientras, nosotros, trabajadores y pobres, con más voluntarismo que seguridades, vamos andando el único camino posible: el de la lucha en todos y cada uno de los frentes. A tientas, con nuestras limitaciones, sin superar las divisiones que nos separan avanzamos en masa, miles y miles codo con codo. Son momentos para repensarnos, para dejar de lado las rencillas de entre casa, para olvidar los insultos que pululan entre unos y otros, para abandonar los dedos acusadores porque unos son “globoludos”, otros “k” y otros los “culpables” por su voto en blanco, todas nimiedades a la hora en que han llegado por nosotros. Es momento de recordar las sabias palabras de Martin Niemöller:

Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”.

Dice un viejo refrán que en el andar del carro se acomodan los zapallos… Debemos seguir andando. De nuestras luchas surgirán los dirigentes dignos, paridos por nuestras propias filas seremos capaces de encontrarlos, fortalecerlos, acompañarlos. No existen procesos de unidad logrados sólo con voluntarismo y sumatorias de sellos: la unidad surge al calor de la lucha, de compartir la esperanza, de construir la confianza en nosotros mismos y en los mejores de nuestra clase. Y los hay. El 24 de marzo, fecha fatídica en que asumía la dictadura más sangrienta y genocida de Latinoamérica que llevó a la muerte lo mejor de una generación, lo más generoso y abnegado, saldremos a la calle masiva y nuevamente. Honrar a nuestros caídos está en nosotros, trasciende una fecha. Debemos transformarlos en un faro de luz sobre nuestras capacidades como pueblo, como trabajadores. Honrar a nuestros caídos, nuestros bellos hombres y bellas mujeres es continuar su lucha, reflejarnos en ellos como en el mejor espejo de nuestra historia, reivindicarlos levantando sus banderas, aprendiendo de ellos su generosidad y entrega.

30.000 compañeros desaparecidos ¡PRESENTES! ¡AHORA Y SIEMPRE! ¡HASTA LA VICTORIA FINAL! ¡VIVA LA REVOLUCIÓN, VIVA EL SOCIALISMO, NUESTRA ÚNICA SALIDA!

11 de Marzo de 2017

Amanda Cánepa

Por Amanda Cánepa

INTERNACIONAL

Estados Unidos de Norteamérica, según el nuevo títere de la Casa Blanca y el censo de 2016, tiene 324.118.000 habitantes. Su población económicamente activa es de 159.144.632 de personas, según estadísticas de 2015, de las cuales 94.000.000 de personas están desocupadas, 43.000.000 viven en la pobreza de acuerdo con los dichos de Donald Trump hace pocos días. Haciendo cuentas, vemos que la tasa de desocupación es de 59,06%. ¿Es verdad o es un recurso de campaña de Donald Trump, tendiente a ganar voluntades? Porque, debemos acordar, el nuevo títere todavía tiene que afianzarse en el gobierno. Pero más allá del contexto, no deja de ser un “sincericidio” que deja en entredichos a casi todas las instituciones que han sostenido los índices de desocupación por debajo del 10%. También pone en alerta a todas las instituciones de la burguesía financiera imperialista sobre sincerar la verdadera situación de la economía. Quizás ésta sea una de las razones de la enérgica oposición que encuentra Trump en la burguesía financiera imperialista europea y sus títeres. Las campañas que se han desatado en Francia contra Marine Le Pen y contra todos los que quieren restablecer la relaciones con Rusia plantean la salida de la Unión Europea, la salida de la OTAN, en definitiva, romper con todas las instituciones de la burguesía financiera imperialista. Por lo pronto, la administración de Trump ha propuesto reducir en un 37% los fondos a las asistencias financieras a otros países, recortes al presupuesto del Departamento de Estado que comprende, también, a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

“El mensaje principal es claro, menos dinero gastado en las personas en el extranjero, más dinero gastado en las personas en nuestro país”, sostuvo Trump en un mensaje equívoco y mentiroso, porque esos fondos irán a engrosar el presupuesto militar yanqui en 54 mil millones de dólares. Según la noticia de Fox News, el Secretario de Estado, Rex Tillerson, aceptó los recortes con la condición de que se hiciera una disminución gradual a lo largo de tres años. Por otro lado, más allá de las declamaciones, nada ha cambiado en la política exterior de Estados Unidos. La declamada “distensión”, el cacareado “desescalamiento de tensiones” con Rusia, no han disminuido: por el contrario, la OTAN hace maniobras provocativas en las fronteras rusas; en el Mar Negro y el Mar Caspio continúan las provocaciones de los ucranianos contra las Repúblicas de Donetsk y Lugansk, alentadas por los yanquis y europeos, es más, arman a batallones fascistas y los entrenan. Después de esto, exigen a Rusia que respete los acuerdos de Minks como condición para levantar las sanciones… Más hipocresía, imposible. Es la política imperialista en un contexto de extrema debilidad pero cargada de una enorme desesperación, por tanto, sumamente peligrosa.

La política contra China e Irán demuestra que los postulados de su campaña electoral eran y son mentiras. Su promesa de desconocer el tratado Irán, Rusia, China, Estados Unidos, Francia, Inglaterra más Alemania, también es otra mentira. El títere se tuvo que tragar la promesa. Los chinos lo tienen a mal traer en el Mar Meridional de China, los iraníes expulsan sus barquitos espías y a sus escoltas, la reacción es emprender la huida y denunciar la “falta de profesionalismo” de los iraníes y chinos. La otrora arrogancia parece que ya no existe. Los “excepcionales” ya no se sienten tan excepcionales y acuden a torpes, burdas, mentirosas y ya gastadas maniobras, como presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU, por milésima vez, el uso de armas químicas por parte del Ejército Árabe Sirio. Era absolutamente previsible que China y Rusia usarían su poder de veto para que la resolución quedara anulada y así lo hicieron. Es obligatorio preguntarse ¿Qué buscan los títeres yanquis impulsando resoluciones que serán vetadas? Debemos pensar cuánto hay de verdad en lo que dijo Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos abandone la Naciones Unidas… En los hechos, Estados Unidos está fuera de las leyes internacionales, por tanto, falta la formalidad. No es ningún signo de fortaleza sino, por el contrario, es una muestra más de su debilidad: ya no pueden imponer sus puntos de vista y prefieren renunciar antes que aparecer como un país más en el concierto mundial. Su decadencia está a la vista, por eso es creíble la denuncia de políticos rusos sobre que los títeres yanquis pretenden dividir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Los títeres yanquis se están quedando sin opciones, han trasladado sus monumentales “errores” en política internacional a su política interna, no pueden solucionar la crisis interna y una por una las medidas que toman para intentar resolverla se les transforman en su contrario. Están metidos en una espiral descendente y cada vuelta agudiza contradicciones que pondrán al rojo vivo la lucha de clases. Por lo que podemos ver, están impedidos de unir a su pueblo y cada vez menos pueden trasladar sus contradicciones al terreno internacional. En estas condiciones, intentar una guerra es suicida. Es una clara tendencia que sus relaciones con México irán en un franco deterioro, luego le seguirán Canadá y otros países.

Es importante ver el supuesto “cambio” de su política respecto de Siria, donde sus objetivos fueron cayendo uno por uno. Desmembrar Irak ya se parece mucho a un rotundo fracaso, lo mismo en Siria, aunque aún mantiene vivo su deseo de desmembrarlo y por eso apoya a los kurdos y a Turquía. Vanos esfuerzos: allí están sus más acérrimos enemigos, Hezbollá, Rusia, los sirios e Irán, verdaderos artífices de la victoria iraquí contra los mercenarios terroristas al servicio de Estados Unidos y sus títeres europeos, árabes y judíos sionistas. En estos momentos los turcos que han tomado Al Bab junto con los mercenarios terroristas autodenominados Ejército de Siria Libre, apoyados por ellos, han atacado, tal como era previsible, al Ejército Árabe Sirio. Todo indica que la guerra en Siria se va a complicar, hay demasiadas contradicciones no resueltas, demasiados intereses más particulares que el enfrentamiento geopolítico entre Estados Unidos y Rusia. Los turcos tienen intereses, los kurdos tienen los suyos y están divididos, los sirios quieren la integridad territorial y son apoyados por Hezbollá, los iraníes y los rusos que chocan con los turcos… Como si eso no bastara, los yanquis han desplazado tropas a Siria y Kuwait. Es una auténtica olla a presión que puede estallar en cualquier momento. La concentración de armamento que está realizando Rusia en la zona demuestra que es consciente de la situación. Aparentemente, el régimen judío sionista parece conocer esta situación o, por lo menos, ha hecho una evaluación negativa para sus intereses. Netanyahu viajó de “urgencia” a Moscú para pedir garantías sobre los Altos del Golán, “un pedido de garantías” bastantes sugestivo. La respuesta rusa, según las noticias, no ha sido muy alentadora para el criminal Netanyahu, los rusos le dijeron que no le permitirían atacar ni a Hezbollá ni al Líbano ni al ejército sirio. Tanto el pedido, como la respuesta, indican que los rusos están en conocimiento de los planes ocultos de los títeres yanquis, europeos y judíos sionistas.

A los títeres yanquis no sólo no les salen bien los planes contra China y Rusia, sino tampoco en Latinoamérica. A pesar de todos sus afanes, el gobierno de Venezuela se mantiene: el títere uruguayo, Almagro, no consigue consenso para aplicar la tan meneada “Carta Democrática” de la Organización de Estados Americanos… Nos imaginamos que de democrática no tiene nada... Otro uruguayo, Tabaré Vázquez, viajó a Moscú para cerrar negocios con Rusia; el títere que impulsó como presidente en Argentina es tan corrupto e inútil que tuvo que sacrificarlo en el altar de los negocios que puede hacer y que no hace por culpa del inútil; en Ecuador puso todo para ganar las elecciones y por las tendencias reflejadas no va a lograr nada, será otro fracaso; en Brasil tampoco parece que le irá bien y, para colmo de males para sus planes, con las “peligrosas” masas en la calle. Todos sus títeres están asándose a fuego lento...

Lamentablemente tenemos que decir que hay políticas criminales, no sólo las de la burguesía, también en el campo popular existen organizaciones que las despliegan… Colombia es un ejemplo y debemos parafrasear al Gran Maestro, Vladimir Illich Ulianov, Lenin, “Fuera del poder todo es ilusión”. Está ocurriendo lo que alertamos: “asesinarán a todos los que se hagan públicos”. Está sucediendo y continuará sin ninguna piedad. Hay que estudiar la historia. La burguesía colombiana tiene la suya, no hay que subestimarla. Los miles de muertos del M 19 existen en esa historia. La burguesía jamás perdona a quienes osan disputarle sus privilegios. La nueva oleada se acerca otra vez, por eso la burguesía se desespera por encausarla dentro de sus leyes e instituciones, una de las razones por la que tiene que dar y dará “castigos ejemplares” para que no vuelvan a repetirse. Confiar en la burguesía, en sus instituciones y leyes ES CRIMINAL.

La “intelectualidad” burguesa, la legión de mercenarios con los que cuenta la burguesía por todo el mundo, los que analizan obviando la lucha de clases, los que nos acusaron de “izquierda paleolítica” sumándose a la izquierda posibilista, los que se venden y rematan al mejor postor, elaboran cataratas de teorías para explicar “diferencias” y “contradicciones” inexistentes. Cuando esa tozuda realidad “no entra” en sus falsas teorías, acuden a mazas y martillos para introducirlas por la fuerza. Como dijo Don Carlos Marx “padecen de una falsa visión del mundo, de las cosas y del desarrollo de la historia”. En muchos de ellos, más precisamente la inmensa mayoría, estos ejercicios teóricos no son inocentes. Bailan al compás del amo burgués por las migajas que les dan. También existen los “bien intencionados” que analizan documentos que lamentablemente no contrastan con la realidad viviente y sacan conclusiones erradas. Otros, también “bien intencionados”, califican de progresistas, de revolucionarios a regímenes que no han tocado la médula de la base material del poder burgués. Es interesante e importante ensayar una explicación de las razones políticas e ideológicas que les impiden avanzar. La derrota ha sido cruel y dolorosa, ha mellado, profundamente, la fe, la confianza en un mundo mejor, ha desmoralizado y, para muchos, es más cómodo y seguro optar por el mal menor. La burguesía triunfante en esa batalla ha desmantelado sociedades enteras, ha creado millones de desclasados, ha empujado a millones hacia el ¡Sálvese quien pueda! Ha sembrado el individualismo por doquier. Pero esa situación se está revirtiendo, las masas comienzan a recobrar algunas de sus virtudes: por cientos y miles de reivindicaciones que parecen distintas inundan las calles y cada triunfo, por pequeño que sea, hace que recobren la confianza del poder que detentan cuando están unidas y organizadas. Es una cuestión de tiempo volcar todo el esfuerzo hacia el “trabajo cotidiano y gris” que nos enseñó el Gran Maestro Lenin.

El mundo está cambiando y ese cambio no se debe a que la clase dominante haya decidido “cambiar” porque recibió el mandato divino de algún dios, se debe principalmente a la constante y sacrificada lucha de los pueblos en eterna búsqueda de progreso, de mejorar sus vidas. Esa lucha ha demostrado a la clase dominante que el mundo es de toda la humanidad, que las riquezas que existen son de toda la humanidad y no de los que detentan el Poder.

En este año 2017 se cumplirán cien años del más grande hecho histórico realizado por un pueblo: la Revolución Bolchevique, la Revolución de Octubre, la Revolución que puso ante los ojos de las masas proletarias del mundo lo que pueden lograr organizadas y dirigidas por un Partido Revolucionario.

30.000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS ¡PRESENTES!

11 de marzo de 2017.

Por Mario Roberto Salvatierra.

FUERON 30.000

Desapareciendo a los desaparecidos.

Frente a la canalla reinstalación de revisión del número de desaparecidos, cuestionando que no son 30.000, sino apenas los ocho mil y tantos que figuran reconocidos por el RUVTE (Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado), es nuestro deber aclarar:

- Que el partido militar, desde un principio, ocultó, suprimió, restringió y adulteró la información sobre los secuestros, detenciones ilegales, detenciones con “orden judicial” transformadas luego en desaparición en “chupaderos”, asesinatos fraguados como “enfrentamientos” y las diversas formas de obrar empleadas por las fuerzas contrarrevolucionarias desde mucho antes del golpe del 24 de marzo de 1976.

- Hubo familias y hasta poblaciones enteras que fueron víctimas de secuestro, torturas, violaciones y asesinatos en la clandestinidad de los gobiernos “de facto” o “constitucionales”, que se ocuparon de coaccionar a todo el que intentara denunciar o formular un habeas corpus o exposición de los operativos presenciados.

- En muchos casos los pocos sobrevivientes de cada grupo familiar o de compañeros debieron exiliarse o insiliarse y la clandestinidad les impidió presentarse en la justicia burguesa a formular pedidos de búsqueda que se archivarían sin ninguna suerte, por otro lado. No está de más recordar que el ahora aclamado “defensor de los derechos humanos” doctor Eugenio Raúl Zaffaroni, no sólo fue nombrado juez por la dictadura, sino que asumió su cargo jurando “observar y hacer observar fielmente los objetivos básicos fijados [por la Junta Militar] y el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional”. No era la primera vez: ya había jurado (y cumplido) lealtad a la “Revolución Argentina” cuando se lo nombró camarista de San Luis en 1969 y en el examen del Senado, en 2003, al ser interpelado, previo a la aprobación del pliego enviado por Kirchner para “ponerlo en la Corte”, admitió: “Juré por el Estatuto del Proceso de Reorganización Nacional, juré por el Estatuto de Onganía, juré por la Constitución reformada por Lanusse en 1973, juré por la Constitución Nacional de 1853 y juré por la Constitución reformada en 1994”. Y así lo hizo. Como Juez Federal en lo Criminal y Correccional de la última dictadura rechazó sistemáticamente TODOS los habeas corpus que se presentaron en su juzgado. La “democracia” lo premió con su ascenso a camarista y su posterior paso por la Corte. Hoy integra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la misma que durante la última dictadura recibía denuncias de desaparición de nuestros compañeros en chupaderos y centros clandestinos de detención, tortura y exterminio y mandaba a realizar visitas a nuestro país en las que los veedores no veían, veían poco y nada o, a lo sumo, le daban un “tirón de orejas” a los genocidas, sin indagar demasiado. En esa misma CIDH está ahora Zaffaroni. Seguramente cumplirá su cometido de manera impecable.

- Si Zaffaroni rechazó los habeas corpus, no hace falta aclarar qué hicieron los demás jueces, fiscales, policías y autoridades de todo orden del partido militar. Las denuncias no se tomaban, no se registraban, la documentación se perdía y, muchas veces, quien iba a denunciar desaparecía en ese mismo acto.

- Los familiares de nuestros compañeros fueron igualmente perseguidos. Es muy larga la lista de desaparecidos, detenidos ilegalmente y torturados y luego liberados, allanados, coaccionados, vigilados, pertencientes a familias o ámbitos laborales, personales o de estudio de cada uno de los compañeros caídos en las prisiones “legales” o en los chupaderos militares. Con ello se amedrentaba para limitar el número de denuncias y ocultar su accionar.

- Muchos otros compañeros estaban alejados de sus familiares, o éstos no sabían de la militancia, o por el hostigamiento del partido militar habían debido pasar a la clandestinidad y sus parientes no se enteraron de su desaparición hasta mucho tiempo después y no llegaron, en la mayoría de los casos, a conocer las circunstancias de detención ilegal y/o asesinato de ellos. Otros, simplemente, no tenían familia directa, o los parientes que tenían eran militares, canallas, o directamente enemigos y hasta en algún extremo entregadores, ejecutores y apropiadores de los bienes e hijos de los desaparecidos de la propia familia.

- Todo esto explica las dificultades que hubo hasta 1984 para organizar un listado de desapariciones, que se fue construyendo de a poco. A partir de entonces, el proceso ha sido lento y vapuleado en sus distintas etapas. El partido militar sabe exactamente quiénes, cuándo, dónde y cómo desaparecieron, pero se ha impuesto sobre ellos un pacto de silencio, que no les alcanza. Ahora vienen, una vez más, a tratar de reinstalar su “carne podrida”: que hubo una “guerra”, que el accionar contrarrevolucionario fue “legal” y necesario, que hay que “conciliar” y que “no fueron 30.000”. Los que asesinaron, ocultaron, suprimieron, no registraron ni entregaron siquiera los cuerpos de las víctimas que ocasionaron, se quieren dar el lujo de “cuestionar el número”.

- Lo cierto es que, desde diciembre de 2015, en la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, existe una prohibición de actualizar el RUVTE (Registro Único de Víctimas del Terrorismo de Estado”. Desde que asumió Macri, comenzaron las cesantías en ese organismo y en todos los relacionados con la búsqueda de identidad, la memoria y los derechos humanos.

- En el BCRA se suprimió, directamente, el organismo que se ocupaba del área y que, entre otras cosas, era el que informaba, en los juicios de lesa humanidad, a los jueces, de manera directa, la existencia de cuentas bancarias de los genocidas y sus movimientos actuales e históricos, desentramando en muchos casos el enriquecimiento criminal habido a resultas de los secuestros de nuestros compañeros y familiares a quienes les quitaron la vida y todo lo que poseían, como los nazis, ni más ni menos. Desde enero de 2016, con los flamantes cambios macristas, primero se le informa al genocida que se consultará sobre él y se pasa por alto al área especializada que se ocupaba de esto. Han dejado cesantes a muchos trabajadores y, a la vez, han ayudado a garantizar la impunidad de los genocidas.

- En el Banco de la Nación Argentina existía, hasta la nefasta asunción de Macri, una Comisión del Personal por la Memoria. Gracias a esa Comisión se había recuperado el registro de 31 compañeros desaparecidos, casi todos militantes del PRT y Montoneros, que fueron en vida empleados de ese banco público, muchos cesanteados en el gobierno de Isabel Perón (por los decretos persecutorios que se aplicaban a militantes castigándolos con la cesantía) o después, y finalmente desaparecidos y/o asesinados como víctimas del terrorismo de estado. Anualmente se realizaba un homenaje, se editaba una publicación haciendo referencia a esos compañeros y sobre la vereda de la calle Reconquista de la sede central están las baldosas correspondientes a cada uno de los 31 compañeros que hasta 2015 se tenían agregados al listado de “Memoria del Banco Nación”. Desde que asumió González Fraga, la Comisión se disolvió, se cesanteó personal, como en el BCRA y en los demás organismos de DDHH, y funciona ahora una especie de “unidad de promoción de los derechos humanos, la integración social y la extensión cultural” que se dedica a hacer exposiciones de plástica, algún concierto, una muestra de estampillas, pero nada relativo a la memoria de los desaparecidos del Banco Nación. Un compañero nuestro preguntó hace seis meses por qué no figuraba en el listado de desaparecidos del BNA Jorge Emilio ARANCIBIA, militante del PRT, asesinado y víctima del terrorismo de estado el 10 de julio de 1976 en la localidad de San Andrés, Provincia de Buenos Aires, que fue empleado de ese Banco y que integra la nómina del Parque Nacional de la Memoria. A nuestro compañero, en aquel entonces, le costó dar con alguien que le pudiera brindar una respuesta. Finalmente, le informaron que “el listado de desaparecidos está cerrado”, que no se puede incorporar a otro. Pero JORGE EMILIO ARANCIBIA fue empleado del Banco de la Nación Argentina y se encuentra desaparecido/asesinado. Ese status está comprobado. Sin embargo, el macrismo ha prohibido hablar de los desaparecidos y, sobre todo, ampliar el listado.

- Tampoco la Secretaría de Derechos Humanos puede modificar los listados del RUVTE. Cualquiera que acceda al sitio web del organismo puede ver que la nómina de víctimas del terrorismo de estado está actualizada hasta el mes de noviembre de 2015. Es evidente que el partido militar que nos gobierna comenzó por congelar el número de víctimas registrado y ahora va por su disminución. Quieren desaparecer a nuestros desaparecidos hasta de la memoria.

- En la base de datos pública del Parque Nacional de la Memoria sí figura el compañero Jorge Emilio ARANCIBIA como asesinado el 10 de julio de 1976. Aunque en forma incompleta, gracias a la insistencia de compañeros, se lo incluyó en el monumento y parque de la memoria y su base de datos:

http://basededatos.parquedelamemoria.org.ar/registros/9642/

- Sin embargo, la SDH que tiene el deber de incluir en el RUVTE a todas las víctimas del terrorismo de estado, sigue negándose a inscribir en su nómina a este compañero y a otros tantísimos para que no se complete el número de los 30.000 que es real o mayor y que de forma canallesca nos quieren arrebatar.

EXIGIMOS AL GOBIERNO DE MACRI LA APERTURA DEL RUVTE EN LA SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS PARA QUE SE REGISTREN DEFINITIVAMENTE TODOS LOS COMPAÑEROS ASESINADOS Y/O DESAPARECIDOS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO DE ESTADO Y QUE EL GOBIERNO QUE ÉL ENCABEZA ESTÁ IMPIDIENTO INVESTIGAR, INCLUIR EN LISTADOS Y HACER PÚBLICOS LOS DATOS DEL ACCIONAR TERRORISTA ESTATAL SOBRE ELLOS.

Ana Perla del Valle

Lecciones de Batalla

JORGE EMILIO ARANCIBIA

y su compañera

SILVIA SUSANA RODRIGUEZ REINDL

Jorge Emilio ARANCIBA ("ALEJANDRO" o "MARIO" o "ERNESTO") había nacido el 4 de junio de 1953 en la Ciudad de Buenos Aires, hijo de Amalia Virginia Paulina María Galdo y Jorge Augusto Aranciba. Su madre había fallecido en 1974 luego de una larga convalecencia y su padre vivió hasta noviembre de 1976, aunque padecía una enfermedad incapacitante y se encontraba internado en una institución desde hacía varios años.

Siendo único hijo y debido a la enfermedad de su padre, el compañero ARANCIBIA debió asumir desde muy joven un cambio de realidad familiar. Pasó repentinamente, a los 14 años, de una escolaridad y una vida acomodada como estudiante del colegio privado San Andrés de Olivos a tener que salir, junto con su madre, al frente del hogar sin el sostén paterno.

Comenzó a concurrir, entonces, al Colegio Nacional Mariano Moreno, donde fue aceptado en mitad de la cursada secundaria por conocer materias como el Latín que allí se cursaba. La nueva realidad personal y el entorno estudiantil del Moreno, colegio que ya había sido epicentro político de las luchas por la educación universitaria laica y libre en épocas de Frondizi, lo acercó a la necesidad de militar y se sumó muy pronto a las filas de la Juventud Guevarista y luego al Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Sus amigos y compañeros lo describen como un joven brillante, sensible, muy humano, inteligente, mejor promedio de su colegio, conmovido siempre ante la desigualdad social y fervientemente comprometido con los valores sociales.

Ya egresado del Moreno, sabemos que ingresó a trabajar en el banco de la Nación Argentina y que, más adelante, fue cesanteado, como ocurriera con muchísimos empleados públicos comprometidos con la militancia.

Por esa época, ingresó a la Facultad de ciencias Exactas y, más adelante, a la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires.

Había vivido con sus padres en un departamento de la calle Chile 1372, 3° C, en Capital Federal y debió abandonar ese domicilio luego de un allanamiento ilegal realizado por un grupo de tareas en la segunda mitad de 1975. Ese departamento, actualmente, ha sido apropiado por una tía materna y su marido, liceísta de la marina, tras un juicio que hicieron al “desaparecido”, como si viviera, quedándose con el inmueble.

El 10 de julio de 1976 ARANCIBIA se encontraba en una casa de la calle Ecuador 160 (o 170) -numeración correspondiente a la época-, en la localidad de San Andrés, Partido de San Martín, cuando un grupo armado, conformado por una patota del Ejército, lo asesinó desarmado y rendido en el suelo. En esa ocasión otro compañero fue torturado y luego secuestrado en la misma finca y creemos que aún se encuentra desaparecido.

El cuerpo de ARANCIBA fue inmediatamente identificado tras su ejecución por parte del grupo de tareas, pero no fue entregado a ningún familiar o compañero y se lo enterró como NN en cementerio de San Martín, previo registro dactilar de su ficha. Muchos años después se pudo reconocer el certificado de defunción con esas fichas dactilares que se le tomaron antes de inhumarlo y, actualmente, existe un proceso para concluir la identificación de los restos mediante el EAAF.

ARANCIBIA tuvo una compañera, conocida como “PAULA” o “Sgto. PAULA” (Silvia Susana RODRÍGUEZ REINDL), asesinada por las fuerzas militares en Tucumán el 26 de mayo de 1976 en Yacuchina. Su cuerpo nunca fue entregado a su familia. La cra. RODRÍGUEZ REINDL figura en el Parque de la Memoria:

http://basededatos.parquedelamemoria.org.ar/registros/1329/

Como ARANCIBA, la compañera RODRÍGUEZ REINDL también fue estudiante de Medicina y en ese ámbito se habían conocido, volviéndose compañeros de vida y militancia.

Pero el RUVTE tampoco la ha incluido en su listado.

Recientemente se ha abierto una causa judicial para investigar la desaparición y asesinato del compañero ARANCIBIA junto con la de otras víctimas de esa zona acontecidas entre mayo y julio de 1976, que constituye uno de los tantos procesos por delitos de lesa humanidad que se adeudan a la sociedad en pos de completar la definitiva Memoria, Verdad y Justicia.

De la compañera RODRÍGUEZ REINDL no existe registro de causa judicializada donde se haya investigado su asesinato en manos militares en el monte tucumano.

JORGE EMILIO ARANCIBIA y su compañera SILVIA SUSANA RODRÍGUEZ REINDL ¡PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!

Ana Perla del Valle

HOMENAJE

CONSEJO PARA UNA MUJER FUERTE

 

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzar tu corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra:
se visten como culpas, como oportunidades, como precios que hay que pagar.
Te hurgan el alma; meten el barreno de sus miradas o sus llantos
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.
 
Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quién eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo
rodealo de fosos profundos
pero hazle anchas puertas y ventanas.

Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodean y quieran sepan lo que eres
que te hagas un círculo de hogueras y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte
protégete con palabras y árboles
e invoca la memoria de mujeres antiguas.

Haz de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando los clavos herrumbados
y el óxido mortal de todos los naufragios.

Ampara, pero ampárate primero
Guarda las distancias
Constrúyete. Cuidate
Atesora tu poder
Defiéndelo
Hazlo por ti
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

Gioconda Belli