El Combatiente Nº 81
Septiembre - Octubre 2018 - Edición Nº 82
 

EDITORIAL

El beneficio que significó la desgravación impositiva a grandes grupos económicos concentrados, la quita de retenciones al agro, la minería y otras sectores fueron apuntados a desfinanciar al propio estado para crear las condiciones de una profundización del déficit fiscal, utilizado como argumento “lógico” para un salvaje ajuste en el que entraron, entre otras cosas, el aumento de tarifas entre un 400 y un 3.000% frente a un congelamiento salarial que no pudo contener ni esos aumentos ni los efectos de la inflación creciente.

Y tras la desfinanciación del erario público vino el paso siguiente: caer en el Fondo Monetario Internacional, algo previsible si se considera que no es inocente, sino parte de un plan global pensado por la burguesía financiera imperialista como “salida” a SU crisis terminal. El FMI no vino con nada nuevo: desempolvó su “genérico”, el mismo que usó con Grecia, por ejemplo, y exigió un ajuste aún más salvaje.

Muchos sostienen que “a Macri le va mal, le salen mal las cosas”, como si fuera una víctima con buenas intenciones, un maltratado al que le sale todo mal cuando aumenta el dólar de manera galopante. Eso es de una ingenuidad política preocupante porque se equivocan: a Macri y sus secuaces les va MUY BIEN. Ellos vinieron a saquearnos lo poco que nos quedaba, a vender las últimas baratijas de la abuela, decididos a que la crisis de súper producción del sistema capitalista la paguemos nosotros con la devaluación que implica el aumento de la moneda extranjera. Ellos son PARTE de la burguesía financiera imperialista, trabajan para ella y son PROPIETARIOS y aportan sus capitales a empresas globales. Son los administradores del estado burgués ahora atendido por sus propios dueños mayoritarios, los que hacen los suculentos negocios a costa del hambre del pueblo. Conforman la clase parásita, la de los bancos y financieras, la de las grandes empresas, la de las multinacionales mineras, la de los pools sojeros, la de la oligarquía de la bosta. Son los que sacan de aquí y ponen allá, un día en bonos, al siguiente en dólares y más tarde se benefician con las altas tasas de interés. Decir que todo el país sufre una crisis socio económica devastadora y que la situación puede agudizarse aún más es acertado pero, paradojalmente y a la vez, falaz y erróneo, pues la crisis no afecta a todas las capas de la sociedad por igual. La burguesía, la clase que dirige y sustenta el sistema capitalista, la que tiene el poder material, la que posee los medios de producción no sufre las consecuencias que surgen de este caos económico y financiero, pues ellos son los únicos beneficiados con esta debacle mientras nosotros, los verdaderos hacedores de las riquezas que acumulan nuestros explotadores, somos los que padecemos sus consecuencias con miseria, hambruna y muerte.

Y a las Lagarde del mundo, del FMI o de cualquier organismo de crédito internacional no les interesa si el interlocutor para endeudar a un país a futuro es un payaso ridículo como Macri, quien no para de hacer papelones y de mostrar lo más indigno de un gusano que se arrastra. Ya tuvimos a uno que se ufanaba de las relaciones carnales, ahora tenemos a otro que pretende que nos enamoremos de nuestros esclavistas. “Debo confesar que con Christine hemos empezado una gran relación, que espero que funcione muy bien y que termine con toda la Argentina enamorada de Christine”. Se olvida Macri que este pueblo ODIA al FMI y todo aquél o aquélla que lo dirija, represente o lo mencione como salida. Se olvida Macri cuánto ha luchado este pueblo en contra de todo lo que implique sometimiento. Se olvida Macri que este pueblo fue el que menos toleró una dictadura militar sangrienta y genocida en Latinoamérica, que se la sacudió en siete años a fuerza de tesón y lucha. Se cree este señor que él es el elegido para ponernos de rodillas y entregarnos atados de pies y manos sin pelear. Tiene mala memoria el payaso del circo mayor y cómo él se postra ante “Christine”, mide el mundo con sus parámetros, cree que todos somos como él que es un inútil hasta para mantener las empresas de su padre enriquecido a costillas de los negocios con el estado.

Y a Macri no le alcanzó el papelón de postrarse a los pies de Lagarde. En la asamblea de la ONU, ante cientos de jefes de estado, alineado con el gendarme del mundo y con el otro payaso, Donald Trump, se metió con los derechos humanos de Venezuela como si él fuera un pacifista y no el responsable político de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado, de las persecuciones a trabajadores y activistas, de las represiones indiscriminadas, de los cacheos y averiguación de antecedentes de pasajeros en el transporte público, del gatillo fácil premiando a los pistoiluquis asesinos como Chocobar a quien recibió en la rosada como si fuera un héroe y no un asesino juzgado por un crimen. ¿Quién es Macri para pedirle a Maduro que “atienda la situación alimentaria de los desplazados”, cuando él es el responsable del crecimiento de la pobreza, de los recortes para jubilados y discapacitados, de los miles de despidos en hospitales y organismos públicos, del achicamiento de presupuesto para la salud, la educación y la contención social? Imaginamos cuánta gracia le habrá dado a Maduro y al resto del mundo. Macri es tan inútil que desconoce la soledad en que esos jefes de estado dejaron a Trump por repudio a sus políticas a nivel internacional.

No sólo se entrometió en la política de otro país, lo cual ya es grave y vergonzoso, sino que arremetió contra Irán para quedar bien con Trump poniendo a la Argentina a tiro para ser, otra vez, escenario de atentados terroristas de falsa bandera, pergeñados por la CIA y el MOSSAD para fogonear un conflicto internacional en el que nuestro país NADA tiene que ver, dejándolo enfrentado, indirectamente, no sólo con el país persa, sino con sus poderosos aliados en el mundo, los cada vez en mayor ascenso a nivel internacional, militar y comercial, Rusia y China. Suponemos que deberá olvidarse de ir con la escupidera ante Putin y Xi Jinping.

Para llegar gobernar hasta aquí el gobierno no se ha detenido en la promoción de bombas de humo mediáticas, de denuncia en denuncia, ha llevado a jueces cooptados a tomar medidas absurdas, como la búsqueda de los “bolsos” de Cristina, las fotocopias del cuadernito de un chofer y el uso y abuso de las prisiones preventivas. Sin embargo, en la gira presidencial no todo fueron bailecitos y declaraciones vergonzosas: la Asociación Americana de Juristas (AAJ) denunció a Macri ante la ONU por su política de sometimiento y vulneración de la independencia judicial, condenó la estigmatización de la Justicia Laboral y de los abogados laboristas, así como la persecución judicial a profesionales del derecho y activistas de derechos humanos. La AAJ reclamó la intervención del Relator Especial sobre la Independencia de Magistrados y Abogados de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Diego García-Sayán. La seria denuncia de la AAJ se da de bruces con las palabras de Macri pidiendo respeto por los derechos humanos al gobierno de Venezuela, deja en evidencia que los papelones fueron muchos y variados y que los cuestionamientos a su política no sólo son locales, sino también en foros internacionales. Y fue tanto el apriete que el propio Ministro de Justicia, Germán Garavano, ha tenido que salir al ruedo a criticar el abuso de las prisiones preventivas, pese al disgusto de su aliada Carrió que pidió, como siempre, otra estupidez: juicio político a un ministro, algo no contemplado en ninguna ley, pero cuyo escándalo contribuye a la bomba de humo con que pretenden entretenernos por unos días.

La crisis de superproducción ha desestabilizado la estructura del sistema capitalista en el mundo, se viene abajo en picada. Nuestro país y este gobierno no están exentos de estrellarnos a nosotros como parte de ese sistema en crisis, lo que da pie, también, a que dentro del propio estado burgués se genere un caos político, de deslegitimación de sus propias reglas, impulsando contradicciones dentro del propio seno de su clase. La posibilidad de una cesación de pagos es una de esas tantas contradicciones. El gobierno se ve obligado a cumplir con los reclamos del FMI para que acepte otorgarle un nuevo préstamo que, mientras pueda, no saldará poniendo en riesgo los bolsillos de la clase dominante, sino que pagará a nuestra costa, profundizando el ajuste sobre trabajadores, jubilados y pobres. Por eso, para poder solventar las deudas que acumula el estado que ellos mismos quebraron, aún con las promesas que le hicieran a lo más rancio de la élite burguesa, han vuelto a reflotar el tema de los derechos de exportación y las retenciones, pese a los dolores de cabeza que les trae. Pero, hecha la trampa, hecha la ley: el gobierno en el anuncio de las metas de déficit planteó que las retenciones para cierto sector del campo -lo que plasma esa lucha interna de su clase- tendrán un tope en pesos, una cifra fija y no una cifra porcentual, lo que equivale a disminuir el monto de la retención. Aunque sea tenuemente, tener que meterle la mano en el bolsillo a su propia clase no es una demostración de fuerza. Por el contrario, es una muestra de la debilidad de la clase dominante a nivel mundial pues se ve forzada a aplicar medidas que no son beneficiosas para sus ganancias.

En el caso de los ruralistas, el tope disminuirá a medida que se desvalorice la moneda nacional, bajando de este modo las retenciones a los exportadores, un guiño de parte del gobierno para dicho sector. Fue el propio Secretario de Gobierno de Agroindustria, Luis Miguel Etchevere, quien tranquilizó a sus amigos sojeros cuando les abrió los ojos: “Es un monto fijo que, de acuerdo a cómo evolucionan los precios o la inflación, se va a ir diluyendo”. A la inversa y proporcionalmente, los créditos para viviendas, UVA, atados al dólar y a la inflación, se elevan más a medida que aumenta la moneda extranjera. Esos créditos no son para los poderosos, sino para trabajadores y sectores medios de la sociedad. Mientras para unos inventan medidas que ya prevén que se transformarán en NADA, para los otros pergeñan créditos que los dejarán sin aliento y sin recursos para sostenerlos, habida cuenta del atraso salarial y el congelamiento de paritarias respecto de la creciente inflación. Las diferencias entre cómo se pergeñan las retenciones para los poderosos del campo y cómo se establecen las medidas que se aplican hacia los créditos de vivienda son uno de los ejemplos que describen claramente por qué sostenemos que la crisis económica no es devastadora para todos por igual.

Durante estos casi tres años, Cambiemos ha provocado una inflación constante y descontrolada, de igual modo trepó el dólar, aumentado su valor en casi un 100% luego de la quita del cepo cambiario, por lo que han devaluado el peso con más velocidad y en mayor porcentaje que las devaluaciones ocurridas en el anterior gobierno. A través de las corridas bancarias dañaron el salario de los trabajadores pero acrecentaron de manera criminal sus arcas burguesas. Sus principales beneficiarios, precisamente, han sido los sectores exportadores del campo que, pese a que la sequía los golpeó pues perdieron parte de la cosecha de este año, recibirán más pesos por las ventas que realicen en dólares al exterior. Cuánto más alto esté el dólar, más pesos recibirán por sus cosechas. Y los otros directos beneficiados con las corridas bancarias son los bancos posicionados en dólares cuyos compromisos les demandarán menor erogación de pesos. La burguesía gana, los trabajadores y pobres perdemos.

Este proyecto de la burguesía es un ensayo de laboratorio pergeñado a nivel mundial, que lleva a estancar la producción, precarizar nuestras relaciones de trabajo y deteriorar nuestro modo de vida. El proceso de estanflación (estancamiento con inflación), junto con el impacto de la apertura indiscriminada de importaciones, la suba del dólar y las tasas de interés, el incremento de los encajes bancarios, etc. estimulan el descenso del consumo y provocan una recesión que, sólo en lo que va del año, llevó a la caída de la actividad industrial en un 5.7%, según el INDEC, por lo que podemos estimar que esa cifra es mucho mayor. 

En las metas impuestas por el FMI está el remanido “achicamiento” del estado. En función de esa exigencia, Macri redujo el número de ministerios a los que transformó en secretarías, cuya implementación y fusión implica que se producirán 10.000 despidos más en los organismos públicos, que se sumarán a los 4.500 de los últimos tiempos. Desde su gestión, cuando con el falaz argumento de eliminar a los “ñoquis” comenzó con los masivos despidos de trabajadores del estado, hemos perdido la cuenta de cuántos miles de personas han sido expulsadas de sus puestos de trabajo. Macri, sus secuaces y la política que llevan a cabo son los abanderados de la desocupación: han producido la tasa más alta de los últimos doce años, un 9,6%, aumentando en un 3% la que ya había. Eso, sólo en dos años y medio de gestión.

La degradación de ministerio a secretaría de los Ministerios de Trabajo, Salud, Cultura y Ciencia y Tecnología no sólo implican una reestructuración del aparato del estado, sino sus consecuentes recortes en presupuesto para cada área y un desamparo para la sociedad en muchos planos: en Trabajo se reflejará en una mayor precarización laboral, desamparo de los trabajadores ante las patronales y cercenamiento de las posibilidades sindicales; en Salud, afecta   TODOS los programas nacionales que se articulan con las provincias para los sectores más vulnerables, el control y tratamiento de enfermedades infectocontagiosas como los programas de vacunas y atención del VIH y vulnera los derechos a la salud digna de todos los ciudadanos; en Cultura, la reducción no sólo de los programas vinculados con el arte, sino la protección de otras áreas no artísticas pero vinculadas con la preservación cultural del pueblo; en Ciencia y Tecnología la reducción de ingresantes al CONICET, el cierre de programas de investigación, el estrangulamiento de empresas de tecnología como ARSAT, VENG, FAdeA e INVAP, la cancelación de proyectos de desarrollo tecnológico autónomo como Arsat-3, la reducción de salarios, becas y subsidios para la investigación, el sometimiento de la investigación nacional a la producción de multinacionales, etc.

Pese a la carta de todos los ministros de salud provinciales rechazando la eliminación del Ministerio de Salud, el tibio rechazo de la CGT a la eliminación del Ministerio de Trabajo, el repudio de los trabajadores de la cultura a la eliminación del Ministerio de Cultura y la lucha sostenida de los trabajadores y científicos en contra de la eliminación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Macri llevó a cabo el recorte, más allá de protestas y reclamos, como parte de su política “gestual” hacia su amada “Christine” y como supuesto ejemplo de austeridad. MIENTE una vez más, ni son gestos menores ni es austeridad, cumplió con una de las tantas condiciones que pactó con el FMI. A Macri y sus secuaces no les interesan ni nuestras condiciones dignas de trabajo ni nuestra salud ni la cultura ni, tampoco, los investigadores nacionales ni el crecimiento que implica para un país la investigación propia. A Macri tienen que darle los números para que, de una u otra manera, él y sus socios locales y foráneos puedan seguir haciendo negocios manteniendo su tasa de ganancia. Por eso no le va mal como tantos repiten sin pensar. Le va estupendamente, para esto se candidateó.

Fue el propio Ministerio de Trabajo el que admitió que, en lo que va del año, los despedidos llegan a 106.000, aunque nosotros consideramos que su cifra es tan mentirosa como las que publica el INDEC. Basta con salir a la calle y ver que para 10 puestos de trabajo hay miles de oferentes. Si a este descalabro social le sumamos los tarifazos y la inflación, el panorama, para trabajadores y pobres, es desolador y desesperante. Ése es el contexto en el cual la CGT en franca descomposición y desaparición, llamó a un paro general que contó con un acatamiento aplastante a pesar de su carencia de legitimidad. La respuesta y lucha de los trabajadores no cesa: Télam, Radio Nacional, TDA, Ferrobaires, Yacimientos Río Turbio, Fabricaciones Militares, Astillero Rio Santiago, trabajadores viales, de la salud en general, INTI, Universidades Nacionales, Comisión Nacional de Energía Atómica, SUTEBA, entes cooperativos como las líneas para llamadas de emergencias y otras empresas, etc. son sólo algunas de los últimos tiempos porque, desde que comenzó a gobernar Cambiemos, no hubo ni un solo día que no contara con cientos de personas en las calles del país luchando en defensa de sus fuentes de trabajo, en contra de los tarifazos y de cualquier medida antipopular que nos perjudica y acorrala. Nunca, en nuestra historia, hubo tanta gente reclamando durante cada día de gobierno como en esos últimos dos años y medio de Macri y sus ladrones que ni siquiera se molestan en ponerse guantes blancos. Son directamente depredadores de una sociedad a la que descomponen minuto a minuto.

Desde el norte, con los ingenios azucareros, hasta el sur con las fábricas de ensamblajes en Tierra del Fuego, los conflictos que la alianza del Pro con los radicales ha generado son combatidos por miles de pequeños focos de lucha y otros no tan pequeños como el de Rosario y el cordón industrial en huelga contra los mil despidos de los últimos dos años; el de los obreros de la construcción en Córdoba junto con los de calzado, con apoyo de las centrales sindicales de la provincia, exigiéndole a ese triunviro de burócratas de la CGT, desclasados y empresarios, Héctor Daer, J. C. Schmid y Carlos Acuña, que cumplan con sus responsabilidades y pongan en marcha un plan de lucha ya; el de pequeños pueblos como el de Roque Pérez donde se produjo el cierre de la avícola Criave de la que subsistían 3.000 familias tanto de obreros, como comercios derivados de su producción, un pueblo que cuenta con 12.000 habitantes, cuyo 20% se vio arrastrado con la quiebra de la avícola, se movilizan y repudian en la calle la política económica que los sume en la pobreza. Podríamos sumarle la lucha de los tareferos en Misiones, la de todos los docentes y alumnos de todas las ramas de la educación, la de los médicos y pacientes del hospital Posadas, la de las mujeres, y más, muchísimas más que deberíamos continuar enumerando pero que harían interminables estas líneas.

Queremos destacar el ejemplo de lucha que demuestran los trabajadores del Astillero Rio Santiago y su rasgo más particular: no haber entrado en el juego de la violencia desorganizada para responder a las provocaciones que los personajes como la ministra de seguridad Bullrich y sus fuerzas represivas buscan generar, una tendencia que es más notable a medida que se van sucediendo los reclamos y las marchas multitudinarias. La clase obrera y los pobres organizados no están dispuestos a regalarle su sangre a la política de provocación represiva de una ministra sanguinaria, mentirosa y reaccionaria dispuesta a inventar enemigos como los mapuche para justificar lo que tanto desean en este gobierno: regar con sangre las calles del país como medida ejemplificadora.

Y aunque el gobierno no ceja en su intento de amedrentar, como sucede en Moreno con los docentes, donde a una maestra la secuestraron y torturaron y a otras las balearon para acallarlas e impedir que terminen con las ollas populares, la realidad que forja el campo popular es la de la resistencia a brazo partido, la de la unidad en cada foco y lugar donde se entabla una lucha. Y no es nada casual que sea también en Moreno donde los vecinos comenzaron una campaña de resistencia civil en contra de los tarifazos de energía eléctrica y los cortes por falta de pago: más de 5.000 calcomanías pegadas en los medidores, donde se lee “Medidor protegido por los vecinos”, advierten de una movida vecinal de resistencia contra los cortes. Cuando llega la cuadrilla a cortar defienden al vecino entre todos e impiden el corte del suministro. La medida, que no sale en los programas de televisión, ya se ha extendido a otras localidades como Mar del Plata, Tigre y Temperley. Deberíamos tomar el ejemplo ante la canallada de este gobierno que ahora pretende que la deuda de 10.000 millones de pesos que las distribuidoras tienen con las productoras de gas la paguemos los usuarios en 24 cuotas mensuales. Esa es la última perlita del tarifazo.

Como Marx anticipó, la burguesía es la forjadora de su propia destrucción, la que crea a su enterrador: el proletariado. En ese camino está nuestro pueblo, buscando las formas para defenderse. Nos falta convertir cada foco de descontento en uno solo, en un solo puño, en una sola mirada, en un solo cuerpo para dar la estocada que le ponga fin a la barbarie perversa de este gobierno que es, lejos, el peor que hemos tenido desde que echamos a la dictadura genocida.

Ellos tirarán de la soga para ajustarnos hasta donde nosotros permitamos. Las condiciones objetivas están dadas, debemos resolver las subjetivas, pues depende absolutamente de nosotros comprender que esta debacle nos arrasa por igual, que la miseria es la que pergeñan para todos y hacia donde pretenden acorralarnos sin excepciones. Comprender que trabajadores y pobres estamos en la misma encrucijada es uno de los tantos lazos en los que debemos enfocarnos para plantearnos la total y firme unidad y organización del campo popular. Unificar las luchas hará nuestro golpe más fuerte y contundente. La nuestra es la lucha por la vida. La de ellos es la lucha más descarnada que viene por nuestra muerte. Así de simple, así de costoso, así de terminal. Es fundamental que podamos comprenderlo, que más rápido que tarde encontremos el camino generoso que nos permita dar un paso más hacia el fin de este plan sistemático de destrucción social.

Podemos afirmar, sobre la base de los hechos, que la tendencia de este gobierno, al igual que todos en el mundo, es hacia mayores ajustes y mayor represión pero también la tendencia del campo popular es la de la movilización creciente, con mejores y más inteligentes métodos de lucha. Encontrar la unidad es nuestro último paso.

Compañeros, a fortalecernos, a cuidarnos las espaldas unos con otros, a no regalar ni un palmo ni una gota de nuestra sangre. ¡A la lucha!

AVOMPLA.

7 de Octubre de 2018

Por Amanda Cánepa.

INTERNACIONAL

Transcurría el mes de septiembre de 2008, justo el lunes 15 apareció una noticia acompañada de unas imágenes que estremecieron a las élites norteamericana y europea, principalmente, de ahí en más, la economía de la burguesía financiera imperialista comenzó a desbaratarse. La caída de Lehman Brothers, que no fue la primera ficha del dominó en caer, fue la más grande y trágica de todas y desató unas consecuencias que aún continúan. Septiembre de 2008, sábado 13, Tomothy F. Geithner, presidente de Banco de la Reserva Federal de Nueva York, convoca a una reunión para tratar el futuro de Lehman Brothers que incluía la posibilidad de liquidar sus activos para sanearla. La empresa sostiene que está en negociaciones con el Bank of América y Barclay para su posible venta. El lunes 15 de setiembre, las imágenes de trabajadores de Lehman Brothers dejando sus puestos de trabajo con cajas que contenían sus efectos personales fue una postal de un estallido brutal cuya onda expansiva llega hasta hoy y amenaza con no parar. Con 26 mil empleados alrededor del mundo, 639.000 millones de dólares en activos, dejó un agujero de 613.000 millones de dólares. Digan lo que digan los personeros, los intelectuales orgánicos y los títeres políticos del capital financiero, el sistema capitalista agoniza y expulsa hacia la superficie toda la excrecencia que ha generado por siglos el vergonzoso y humillante sistema de explotación. No lo decimos solamente los enemigos declarados y juramentados del sistema capitalista, no, lo dicen cientos de respetados analistas del sistema y, lo que es significativo, muy significativo, lo dicen representantes del capital financiero, renombrados estafadores, célebres chupasangres, famosos ladrones de las riquezas materiales, del sudor y las lágrimas de millones de seres humanos, ladrones del bienestar, de la seguridad, de la salud, de la educación, ladrones del pasado, del presente y del futuro, ladrones de la felicidad, de la vida y los sueños de la gran mayoría de la humanidad, los perpetradores de las grandes masacres de pueblos, los hacedores de las guerras, de los golpes de estado, los dueños de la vida y de la muerte de millones de trabajadores y sus familias.

“El mundo nunca volverá a ser el mismo. El modelo económico y sociopolítico que surgió en nuestro planeta después de la Segunda Guerra Mundial está tocando a su fin”, consideró el barón Jacob Rothschild. El fundador de RIT Capital Partner, institución de inversión colectiva, “advirtió a los inversores que la unidad global que ayudó a impulsar las bolsas de valores durante la última década se está deshaciendo, lo que pone en riesgo la seguridad económica. Pese al panorama económico positivo, con el crecimiento acelerado de unos 120 países en el 2017”, Rothschild subrayó que “este no es el momento apropiado para aumentar el riesgo, dado que las estimaciones del mercado de valores son altas y el crecimiento disminuye. El ciclo se encuentra en su décimo año positivo, el más largo registrado. Ahora estamos viendo surgir algunas áreas de crecimiento más débil”, consideró. También señaló que la zona euro era una preocupación tanto política como económica, “dado los niveles potencialmente destructivos de la deuda en varios países y las potenciales tensiones comerciales con Estados Unidos. Es probable que los problemas continúen en los mercados emergentes, agravados por el aumento de las tasas -tipos- de interés y la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha reducido la liquidez mundial del dólar”. Además consideró “que en la actual era de líderes populistas y proteccionistas, la falta de una respuesta internacional coordinada a los desafíos globales dificulta la resolución de los mismos. En el 11-S y en la crisis financiera de 2008, las potencias mundiales trabajaron juntos con un enfoque común. Actualmente, la cooperación resulta ser algo mucho más difícil. Esto pone en riesgo el orden económico y de seguridad de la posguerra”.

El multimillonario fundador de la empresa de inversión Bridgewater Associates, Ray Dalio, opina “que hoy en día la humanidad está viviendo la última de la seis fases de un ciclo económico. En una entrevista concedida al portal Busines Insider, Dalio sostuvo que “esta fase se caracteriza por la consolidación de la política monetaria y la subida de de las tasas de interés. En caso de que las tasas de interés crezcan más rápido de los esperado, este incremento es capaz de afectar los precios de los activos”. Además agregó que “durante esta fase la brecha que hay entre los más ricos y los más pobres tiende a ampliarse, causando el alza de los populismos. Mi preocupación es que tendrá lugar una crisis (…) Creo que se producirá en dos años”. También comparó la actual situación con la que se vivió en los años ’30 del siglo pasado: “Aquél período estuvo marcado por la rivalidad entre Estados Unidos e Inglaterra, por una parte, vencedores de la Primera Guerra Mundial y Alemania y Japón, cuyas economías iban en crecimiento. Ahora, como en aquél entonces, la política de `expansión cuantitativa´ agotó la mayor parte de energía tras repercutir en la subida de precios de los activos y la reducción de tasas de interés. Por esta misma razón, actualmente los bancos centrales han pasado a consolidar su política monetaria tal y como lo hicieron en 1937. Creo que vivimos una situación en la que hay una China en crecimiento y Estados Unidos, que ya es una potencia económica. Y hay una rivalidad entre ellos”.

Ray Dalio no es el primero ni el único empresario que vincula el enfrentamiento entre China y Estados Unidos con la llegada de una nueva crisis. Antes fue el inversionista George Soros quien, en mayo de este año, sostuvo que “el mundo está amenazado por una inevitable crisis financiera, en la cual Europa sufrirá más que otros. Todo lo que podía salir mal, salió mal”. También citó, entre las causas de una posible recesión, el fortalecimiento del dólar estadounidenses frente al euro, la salida de capitales de los mercados emergentes, el colapso del acuerdo nuclear con Irán y la “desintegración territorial” (refiriéndose al Brexit).

Warren Buffet, Rogers y otros continúan la franja de los multimillonarios que ven venir el apocalipsis. En la larga lista de “profetas empresarios” también hay políticos, como el ex primer ministro inglés, Gordon Brown, que acusa al títere yanqui Donald Trump por su política proteccionista y por desatar una guerra comercial con China y sus socios europeos. El director general de la empresa de gestión de activos, Fasanara Capital, Francesco Filia, sostiene que “las frecuentes correcciones de los principales mercados podrían ser el precedente de una catástrofe económica global”. Filia cree que a pesar de que la economía mundial muestra unas tendencias bastantes positivas incluida la reducción del desempleo y un ingreso estable en los países desarrollados, no se descarta la probabilidad de una catástrofe económica global. Calificó las repentinas correcciones de los mercados como una prueba de lo débil que son actualmente los propios mercados y comparó tal situación con la de una tienda de porcelana donde se encuentran varios elefantes. Varios “expertos” coinciden en pronósticos mucho más optimistas, pero los medios subrayan que fueron la previsiones de Filia las que se hicieron realidad en febrero con el derrumbe de los valores de muchas acciones. Son las previsiones, las profecías de los dueños de ingentes sumas de capital financiero, de tierras, bancos, grandes plantaciones de drogas, ejércitos privados y nacionales, zánganos que viven del trabajo de millones de seres humanos, del sudor y las lágrimas de millones de seres humillados, hambreados que viven de la basura en las calles sin un techo que los cobije. Son los señores de las guerras, criminales que no tienen ninguna autoridad para hablar de humanidad. Tanto es así, que en sus predicciones no entran los sufrimientos de los pueblos frente a la debacle que se aproxima y, si se lo nombra, es para demostrar los “crímenes contra la santa propiedad privada”, tal como lo describe Marko Kolanovic, analista de JP Morgan, la banca de otros zánganos, de la familia Rockefeller, que dice así: “en caso de darse esta crisis, habrá disturbios callejeros, pánico generalizado, nacionalización y revueltas sociales a nivel mundial, inéditas en el último medio siglo. Este intelectual orgánico del capital financiero al servicio de los Rockefeller, cuyo banco controla 2 billones 700.000 millones de dólares en activos, sostiene que la crisis tendrá una magnitud tan grande que, para salvar la economía, los bancos centrales se verán obligados a nacionalizar las compañías más afectadas comprando sus acciones en el mercado.    

A pesar de la desfavorable situación económica y de su abultada deuda que ya supera los 20 billones, los títeres estadounidenses votaron un presupuesto militar para el año fiscal 2019 que supera los 700.000 millones de dólares, a lo que se agregan 200.000 millones en pagos a los militares retirados más otros gastos dedicados a otros rubros del gasto militar norteamericano. Todo eso sobrepasa el billón de dólares, lo que constituye la cuarta parte del gasto federal total. “Mantenerse como la potencia militar predominante, garantir que la correlación de fuerzas siga siendo favorable y hacer avanzar un orden internacional que favorezca al máximo nuestra prosperidad” es la excusa que esgrime el pentágono. La fiebre por hacer crecer las deudas se ha apoderado de toda la población estadounidense, las familias tienen una deuda que alcanza los 13 billones 300.000 mil millones de dólares, los universitarios ya deben 1 billón 500.000 mil millones. Los créditos para comprar automóviles superan ampliamente a los del 2008. Los saldos de las tarjetas de créditos son tan altos como en el 2008.

Según el economista Peter Schiff, el estallido “será mucho peor que la Gran Depresión (de 1929). La economía de Estados Unidos no está en buena forma. Está peor que hace una década. Y podría estallar dentro de dos años, justo antes de que Trump termine su primer mandato”. Pero… ¿Por qué acabará explotando? “Precisamente, porque la elevadísima deuda estadounidense es al fin y al cabo dinero que ha alimentado el auge económico del país y porque ese mismo dinero se tendrá que devolver. El punto de inflexión llegará cuando llegue una ola de impagos por parte de los prestamistas que, abrumados por el aumento de los tipos (tasas) de interés, obliguen a que se reduzca el gasto público y los ingresos. Creo que vamos a tener una crisis del dólar. Si crees que la lira turca y el peso argentino tienen mala pinta, espera a ver cuando el dólar colapse y tengamos una crisis de deuda soberana en Estados Unidos. Es muy probable que la economía de Estados Unidos entre en recesión dentro de dos años. Esta es ya la segunda expansión económica más larga de la historia”. El economista sostiene que los índices actuales tienen muy poca importancia, lo que nos trae a la memoria la célebre profecía de Don Carlos Marx “Los índices bursátiles son a la economía, lo que los sueños son a la realidad”.

Mientras tanto, el dólar se encuentra jaqueado desde, por lo menos, dos ángulos: por un lado, desde lo comercial, porque varios países deciden comerciar en sus monedas nacionales o mediante el trueque, lo que implica menos demanda de dólares; por otro lado, desde lo financiero, como reacción a las sanciones aplicadas por los títeres yanquis y europeos contra Rusia por su supuesta intervención en el este de Ucrania y por la supuesta “anexión” de Crimea más las sucesivas sanciones por la supuesta injerencia en las elecciones norteamericanas, en el intento de homicidio del doble agente ruso Skripal y su hija y por otra mujer que también supuestamente murió envenenada en Inglaterra. Todos son elementos que ocultan o pretenden ocultar la aplastante derrota en todos los niveles en Medio Oriente y el despliegue, por parte de Rusia, de una política independiente y su no sometimiento a los dictados de los títeres políticos de la élite de la burguesía financiera imperialista, tanto yanqui, como europea.

Las sanciones, la denuncia del tratado nuclear con Irán y el inicio de la guerra comercial con el mundo, bajo la consigna “Estados Unidos primero”, aceleraron la desdolarización de los países y bloques de países buscando crear instituciones por fuera del sistema financiero norteamericano. La Unión Europea creó o creará un sistema para efectuar el comercio con Irán eludiendo las sanciones unilaterales; por su parte, Rusia, China, los BRICS y la Unión Económica Euroasiática crearán un sistema con el mismo fin. Venezuela creó una cripto moneda respaldada por su petróleo para eludir el bloqueo y la prohibición para usar el dólar.

La historia del dólar, después de la 2ª Guerra Mundial, no contiene nada, absolutamente nada edificante. Es la historia de un país que vivió apropiándose de la plusvalía generada por muchos pueblos mediante la estafa que significa el privilegio de usar la moneda de intercambio y reserva de los bancos centrales. El rol del dólar en la esfera financiera global “es un privilegio exorbitante”, dijo en 1965 el entonces ministro de finanzas de Francia, Valery Giscard d´Estaing. Hacía 24 años que Richard Nixon había perpetrado la GRAN ESTAFA al abandonar la convertibilidad de dólar en oro. La Oficina de Grabado e Impresión del Tesoro de Estados Unidos gasta tan solo un par de céntimos para producir un billete de 100 dólares, mientras que los otros países para obtener este billete tienen que producir bienes y servicios por un valor de 100 dólares.

Todo este fenómeno causa innumerables contradicciones y las consecuentes fisuras y rupturas en el seno de los títeres políticos de la burguesía financiera. Por ejemplo, los títeres italianos, los anteriores y los actuales, han convertido a su país en el mayor polvorín y arsenal de la OTAN, más precisamente de Estados Unidos pero, contradictoriamente, no sólo rechazan las sanciones contra Rusia, sino que se proponen desarrollar las relaciones con Rusia. El vice primer ministro, Luigi Di Maio, sostuvo que su administración “no se dejará llevar por la voluntad de otros estados” después de que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirtiera a Roma que las sanciones económicas anti rusas eran importantes. El gobierno del primer ministro Giuseppe Conti ha anunciado también que su gobierno piensa utilizar el derecho de veto de Italia para impedir la prolongación de las sanciones contra Rusia cuando el Consejo de Europa examine este tema, lo cual ocurrirá en enero de 2019. A su vez, ha señalado que Italia es el primer candidato del G7 para participar en el proyecto chino de la Cintura y la Ruta, también conocido como la Nueva Ruta de la Seda.

Sin embargo, los títeres europeos no la tienen demasiado fácil. La hiena inglesa, abanderada de la avanzada anti rusa, que busca camuflar las dolorosas contradicciones internas dentro del partido conservador con el partido laborista y con la Unión Europea por el tan sonado Brexit, cegada por la infinita soberbia y arrogancia típica de los anglosajones, creyó que iba a poder imponer sus condiciones, pero chocó contra la pared que levantaron los intereses de Alemania y otros. Seguramente que tras de este proceso están agazapados odios ancestrales no resueltos en la numerosas guerras que desangraron a los pueblos europeos aunque, por encima de toda esa sangre, hay poderosos intereses económicos financieros. Para desviar la atención del proletariado inglés, los títeres conservadores inventan mil y una artimañas muy típicas del fascismo: los supuestos envenenamientos del doble espía ruso y su hija y del otro matrimonio; intervienen contra los pueblos de Siria y Yemen vendiéndoles miles de millones en armas y bombas a los criminales sauditas, mientras el Parlamento Europeo toma distancia de Inglaterra y de los zánganos de Arabia Saudita sancionando un virtual embargo de armas, una resolución, no sólo contra Inglaterra, sino contra Francia, Suecia y España. Los títeres ingleses que organizaron con mercenarios terroristas a los Cascos Blancos para propagandizar mentiras contra Siria y sus aliados, ahora inventan una posible invasión de Argentina a las Islas Malvinas. Parece que nada les sirve para parar las movilizaciones de los trabajadores y el pueblo inglés. Lo mismo le sucede al panqueque, al títere francés que elaboró auto atentados. Los únicos que trabajan a destajo en Inglaterra y en Francia son los servicios de inteligencia que, a decir verdad, no parecen muy inteligentes porque repiten una y otra vez la misma película con el mismo guión. Eso sí, muere gente inocente, ningún títere. Y todos los supuestos “terroristas” mueren en silencio y dejan sus documentos como legados póstumos. Son verdaderamente patéticos, la degradación en todos los ámbitos acompaña la decadencia de la burguesía financiera imperialista.

Los cambios en las alianzas tienden a aislar a Estados Unidos en el mundo, a Israel, a Arabia Saudita y a los Emiratos Árabes Unidos. Lo sucedido en la 73ª Asamblea General de la Naciones Unidas es sólo una muestra de esta aseveración, porque se debe contabilizar el fallo de la Corte Internacional de Justicia en favor de Irán y contra de Estados Unidos por la reposición de las sanciones después de la salida del tratado nuclear que llevó a los títeres yanquis a subir la apuesta desconociendo el fallo y denunciando el tratado de amistad firmado en 1955; la denuncia del protocolo de Viena por la presentación de Palestina. Los gobernantes de Estados Unidos parecen decididos a reeditar el fin de la Sociedad de Naciones realizado por la Alemania hitleriana en las Naciones Unidas, algo denunciado por Ángela Merkel. Salvo algunos discursos en la Asamblea General, que pueden tomarse como apoyo a la política yanqui, como los del presidente chileno Piñera o el de Macri atacando a Venezuela, como si el pueblo argentino viviera en el Edén, todos los demás le quitaron el respaldo a la política de Estados Unidos.

Por su parte, el canciller ruso en su discurso eludió los lugares comunes y presentó ante el mundo lo que viene a reemplazar el unilateralismo de la burguesía financiera imperialista. También trazó un paralelo con los Acuerdos de Münich de 1938, cuando Inglaterra y Francia se aliaron con Alemania e Italia. Hoy, ese hecho es presentado en Europa occidental como una cobardía franco-británica ante las exigencias de los nazis. En la memoria rusa está grabado como el paso decisivo que abrió las puertas a la 2ª Guerra Mundial. Mientras los títeres de Europa occidental se empeñan en diferenciar quién tomó la decisión y quienes se limitaron a “seguir la corriente”, los rusos sólo ven un hecho: no hubo ni un país de Europa occidental que fuese capaz de asumir sus responsabilidades.

Estados Unidos tiene infiltrados en todas las instituciones de la ONU y desde allí sabotea todo lo que es posible sabotear. El colmo fue una orden secreta para que los países no participen del proceso de reconstrucción de Siria firmada por el estadounidense Jeffrey Feltman que Lavrov denunció como intentos de controlar la administración de la ONU y de hacerle desempeñar el papel que les corresponde a los estados, en definitiva, de utilizar la secretaría general para manipular a los miembros de la organización internacional. Lavrov criticó por inútil los más de 50 años del bloqueo económico de Cuba, la pretensión inglesa de juzgar y condenar sin pruebas, sobre la base de lo que Londres  considera “altamente probable”. Sostuvo que todas las trabas y desórdenes occidentales no pueden ni podrán impedir que los demás países del mundo cooperen entre sí y se desarrollen. Recordó a la “Asociación de la Eurasia Ampliada” como elemento que debe ampliar y completar la “Iniciativa del Cinturón y la Ruta” (la “Nueva Ruta de la Seda”, o en inglés, “One Belt, One Road”) del presidente chino Xi Jinping que ahora cuenta con el respaldo de la OTSC (Organización de Tratado de Seguridad Colectiva), de la UEE (Unión Económica Euroasiática), de la CEI (Comunidad de Estados Independientes), de los países del BRICS y de Organización del Tratado de Cooperación de Shangai (OTCS). Sostuvo que la contraposición de Australia, Japón y la Unión Europea murieron antes de nacer. Mientras los occidentales son pocos serios al anunciar proyectos antes de ponerse de acuerdo, por el contrario, los diplomáticos rusos los mencionan cuando ya están en marcha y hay garantías de su realización.

Concluyendo con los dichos de Lavrov, la estrategia concebida por el diputado inglés Halford J. Mackinder y expuesta por el consejero de seguridad nacional estadounidense Zbigniew Brzezinski ha fracasado. “El centro de gravedad del mundo se desplaza hacia el este, pero no en contra de los occidentales, sino por culpa de ellos mismos” sentenció el canciller ruso.

El mundo seguirá al compás de la contradicción “unilateralismo vs multilateralismo”, “Paz o Guerra”. Por eso no fue nada ingenua la mención de los “Acuerdos de Münich”. Por otro lado, la burguesía se halla impelida por las innumerables manifestaciones de trabajadores y pobladores por reivindicaciones que la burguesía no está dispuesta y tampoco puede conceder. El topo de la historia seguirá con su incansable trabajo en una sola dirección: la felicidad de los explotados y oprimidos con la condición de que sepamos dejar de lado lo que nos separa, busquemos con mayor ahínco la UNIDAD contra el enemigo de clase y hagamos oídos sordos a los cantos de sirenas de los representantes de ese enemigo.

El 7 de noviembre se cumplen 101 años de la más grande Revolución: la revolución Rusa. Con virtudes y errores sigue siendo un faro en la historia de la humanidad en su búsqueda de un mundo mejor.

En un nuevo aniversario del asesinato de Ernesto Che Guevara, el presente es de lucha, el futuro es nuestro.

AVOMPLA.

7 de octubre de 2018

Por Mario Roberto Salvatierra.